jueves, julio 31, 2014

Los Mercenarios 3


O como seguir disfrutando del cine de acción ochentero, en el que todo vale, sobre todo si como es el caso está bien hecho, más allá del gancho inicial de ver a las viejas y nuevas glorias dándolo todo.

Y es que lo ha vuelto a hacer el señor Stallone, (& Friends), dándonos andanadas de hostias de soberbia coreografía de lucha cuerpo a cuerpo o combate marcial de videojuego, alocada, desfasada, exagera, increible y deliciosamente degustable.

Pero mas allá de quedarse en eso, o de dejar llevar la peli con el argumento del casting de jovenes Mercenarios y la retirada de los nuevos, consigue dar un tono mas serio a lo que vemos, con aquello de la camaradería, las amistades, las traiciones o las intrahistorias de cada uno, lo que hace expandirse a la exitosa franquicia, y hace que lo autoparodico del asunto no se imponga, siendo un claro acierto por parte del Stallone guionista, que consigue escribir dentro de lo absurdo una buena historia.

Y luego están los fichajes para esta temporada, eso que a todos nos pone cachondos, en los que saltándonos a los cumplidores jovenzuelos, que como parece quererse ni pinchan ni resaltan, tenemos para empezar a un ya mayor Harrison Ford cumpliendo en su papel, en parte el menos agradecido y en algunos momentos el mas increíble de todos. A un siempre elegante secundario como es Robert Davi, cuya aparición añade su elegante barniz de veterano a unos minutos de metraje. A un soberbio y curiosamente químico Kelsey Grammer, cuyo personaje sería bueno que se quedase para futuras entregas. A un cada vez mejor, aunque siempre lo ha sido, actor que es Mel Gibson, dando buena replica como el malo malísimo de la función. Pero sobre todo y por encima de todos, a los tronchantes, primero Wesley Snipes y despúes Antonio Banderas, brillantes, verdaderos aciertos del asunto del que hablamos, con su enorme bis cómica que en todo momento se agradece como espectadores, y que en todo momento agradece la propia película por aquello de aliviar tensiones o cambiar el tercio y/o el ritmo al film.

En definitiva, si te gustaron las dos anteriores con esta vas a disfrutar. Sino te gustaron obviamente esto no es para ti. Y si estas dubitativo, pues te aseguro que tienes dos horas que se pasan en un pis pas, con balas, explosiones y peleas inverosímiles en cantidades como no recuerdo haber visto hace mucho tiempo, en la que además de flipar como flipan los que la han hecho, te echas unas cuantas, buenas, buenas risas.

Puntuación: Sin duda la mejor de las tres.
Que oda a la exageración tan divertida...!!

Insane trick by Marco Reus

En dos palabras....IM-PRESIONANTE....

 

miércoles, julio 30, 2014

Domingos de cortos Especial hoy uno de los Minions que acabo de ver: Puppy

Pués eso


Nuevo bombardeo israelí con al menos 20 muertos a una escuela de la ONU ocupada por heridos y refugiados


Al menos 20 palestinos han muerto y 90 resultaron heridos a primera hora de hoy, miércoles, en un bombardeo israelí de una escuela de la ONU repleta de refugiados de Jabalia en el norte de Gaza, según las autoridades sanitarias palestinas y las Naciones Unidas.

Mas en la fuente aquí.

Llega WIS@key Bilbao Basket

martes, julio 29, 2014

Rudy y Ruymán - Cagando - Parodia de "Bailando" de Enrique Iglesias

Federico García Lorca: La Casada Infiel, narrado por José Francisco Díaz-Salado con música de Paco de Lucia

Apuñalan en la carcel, con un cepillo de dientes afilado en la cabeza y el cuello, al shaolín bilbaino


Juan Carlos Aguilar, el falso shaolín acusado del asesinato de dos mujeres en Bilbao, fue trasladado este lunes al hospital Río Carrión de Palencia tras haber apuñalado dos veces con un cepillo de dientes afilado. El interno, que fue detenido en junio del año pasado por la Ertzaintza en el interior de su gimnasio bilbaíno tras hallarle con una mujer nigeriana de 29 años moribunda, recibió la agresión de otro recluso, que le hirió en la cabeza y el cuello. No obstante, su pronóstico es "leve".

El agresor, un preso de más de 1,90 y 120 kilos con "alto perfil psiquiátrico" El suceso tuvo lugar sobre las 17.00 horas, la hora del paseo. En ese momento, otro de los reclusos le atacó con el mencionado cepillo de dientes.

Aguilar está desde octubre en un módulo común con más de 70 internos. Eso sí, sometido a un "estrecho marcaje" por los funcionarios para proteger su integridad. Aguilar, quien en un principio se resistió a ser trasladado al hospital, accedió al centro a pie, escoltado por cuatro guardias civiles y presentaba un apósito en el cuello, según testigos.

La agresión sufrida por el falso shaolín en la cárcel palentina en la que se halla encerrado tiene todos los tintes de un clásico de las películas carcelarias. El autor de las cuchilladas, J.S.S. utilizó un cepillo de dientes afilado, un arma que no pita al pasar por los detectores de metales. Aunque se barajó la posibilidad de que el responsable fuera de origen subsahariano -una de las víctimas de Juan Carlos Aguilar era nigeriana-, esta hipótesis ha quedado descartada. Se trata de un recluso canario enormemente corpulento que supera el 1,90 metros de altura y los 120 kilos de peso, según el sindicato de trabajadores de la prisión palentina de La Moraleja, en la localidad palentina de Dueñas. De acuerdo a estas mismas fuentes, tiene un "alto perfil psiquiátrico" y ya antes había protagonizado graves altercados. No en vano, ya se le había aplicado el medio coercitivo de “sujeción mecánica” dos veces en los últimos cuatro meses por incidentes graves.

 Los hechos se produjeron sobre las 17.00 horas de este lunes. En ese momento, coincidente con la hora de paseo en el patio en el módulo 9, J.S.S. atacó a Juan Carlos Aguilar armado con el mencionado cepillo de dientes modificado, asestándole dos puñaladas en la cabeza y el cuello. Cuatro trabajadores resultaron heridos leves hasta que consiguieron reducir al agresor, que fue aislado de nuevo para evitar nuevos percances.

Fuente:
elcorreo.com

Pelis para este día lluvioso VIII y acabo: 30 días de oscuridad


En Barrow, un remoto pueblo de Alaska, durante 30 días de cada invierno el Sol no sale y la noche ocupa todo el día. Ese es el momento en el cual aparece un misterioso grupo de extraños: vampiros sedientos de sangre, listos para tomar ventaja de la ininterrumpida oscuridad y alimentarse de los pocos residentes que permanecen en el pueblo. El comisario de Barrow, Eben (Josh Hartnett), su esposa Stella (Melissa George) y un decreciente grupo de sobrevivientes deberán hacer lo que sea para resistir hasta que reaparezca la luz del día. Basada en la novela gráfica de Steve Niles y Ben Templesmith.

 

Pelis para este día lluvioso VII: The tunnel (subtitulada español)


En 2007, el gobierno del Sur de Nueva Gales desechó un plan para utilizar el agua de los túneles abandonados del tren subterráneo, debajo de la estación St. James de Sidney. En 2008, los rumores al posible encubrimiento por parte del gobierno y las leyendas urbanas sobre esa repentina marcha atrás, harán que un grupo de periodistas encabezados por Natasha Warner se adentren en el misterioso laberinto subterráneo. Ellos bajaron a los túneles en busca de una historia, hasta que la historia los encontró a ellos.

 

Pelis para este día lluvioso VI: El proyecto de la Bruja de Blair


El 21 de octubre de 1994, Heather Donahue, Joshua Leonard y Michael Williams entraron en un bosque de Maryland para rodar un documental sobre una leyenda local, "La bruja de Blair". No se volvió a saber de ellos. Un año después, la cámara con la que rodaron fue encontrada, mostrando los terroríficos eventos que dieron lugar a su desaparición.

 

Pelis para este día lluvioso V: Wolf Creek (subtitulada en español)


Kristy, Ben y Liz son tres jóvenes excursionistas que se adentran en el Parque Nacional de Wolf Creek en Australia. Los problemas empiezan cuando su coche no arranca. Mientras buscan ayuda, se cruzan con Mick Taylor, un agradable habitante de la zona que les promete reparar el vehículo. Los jóvenes acceden a acompañarle a su campamento, sin saber que su viaje se convertirá en una encrucijada terrorífica...

 

Pelis para este día lluvioso IV: Jeepers Creepers


Trish Jenner (Gina Philips) y su hermano menor Derry (Justin Long) cruzan los Estados Unidos en coche, en un viaje largo y aburrido cuya monotonía sólo se rompe por sus continuas discusiones. De pronto, en mitad de ninguna parte, descubren una iglesia abandonada cuyo tejado está cubierto por una espesa bandada de cuervos y ven como un misterioso personaje arroja un bulto al interior de una gran boca del alcantarillado. A partir de ese momento comienzan una huída aterradora, perseguidos por una de las criaturas más letales que se pueda imaginar.

 

Pelis para este día lluvioso III: Dog Soldiers


Un escuadrón de soldados británicos, de entrenamiento por los remotos páramos escoceses, encuentar a un capitán de las fuerzas especiales herido, y los restos de su equipo... Parece ser que unos sanguinarios hombres lobos merodean por esa región, y esa noche es luna llena...

 

Pelis para este día lluvioso II: Zombis nazis (completa en español)


Un grupo de amigos, todos jóvenes snowboarders, tenía todo lo necesario para pasar unas vacaciones geniales en la montaña: cabaña, esquíes, motos de nieve, trineos, grandes cantidades de cerveza y mucha hormona desatada. Pero con lo que no contaban era con que iban a sufrir los ataques de unos terribles e implacables zombies que en su día fueron soldados nazis.

 

Pelis para este día lluvioso I: El regreso de los muertos vivientes (completa en español latino)


Frank y su aprendiz Freddy terminan su turno en un almacén de productos sanitarios. Charlando, Frank cuenta al joven que los hechos narrados en la película "La noche de los muertos vivientes" fueron reales, pero han sido ocultados por las autoridades. Para convencer al chico de que no miente, le lleva al sótano, donde le enseña un barril que contiene a uno de los zombies, y el gas que en su momento le devolvió la vida. Accidentalmente abren el barril, liberando tanto al muerto viviente como el gas, que alcanza un cementerio cercano. Sin saberlo, un grupo de jóvenes que han ido a pasar la noche al cementerio serán testigos del despertar de los muertos... Debut en la dirección de Dan O'Bannon, guionista de la serie de "Alien", "Desafío Total" y "Lifeforce". 

lunes, julio 28, 2014

Gransan feat Sweet Ross - La capital del mundo

Exkixu - Loretxoa


Mendian larrartean
aurkitzen da loretxo bat.
Aurrean umetxo bat
loretxoari begira.

Loreak esan nahi dio
« Umetxo aska nazazu,
jaio naiz libre izateko
eta ez loturik egoteko. »

Umetxoak ikusirik 
lorea ezin bizirik
arantzak kendu nahi dizkio
bizi berri bat eman.

Orduan izango bait du
indarra eta kemena;
orduan emango baitu
ugari bere fruitua.


880 páginas de lo quiero (a falta de saber los euros que cuesta)


Sito Alonso dixit, aupa ahí..!!



domingo, julio 27, 2014

Domingo de cortos: Abe


Magnífico corto de Rob McLellan, que está en proceso de ser un largometraje a cargo de MGM, en el que el propio robot protagonista cuenta a una joven que tiene secuestrada por qué es un asesino en serie....

 

Jugadores del Team Usa que no vienen a Bilbao a día 22-07-14

Jugadores del Team Usa que no vienen a Bilbao a día 22-07-14: Los mencionados recientemente Kevin Love y Blake Griffin más Carmelo Anthony, Kobe Bryant, LeBron James, Andre Igoudala, Chris Paul, Russell Westbrook, Kevin Love, Dwight Howard, Dwyane Wade, Kawhi Leonard, Deron Williams, Chris Bosh, LaMarcus Aldridge, Rajon Rondo, Al Jefferson, Zach Randolph, Rudy Gay, Tyson Chandler o David Lee....ahí es nada.

sábado, julio 26, 2014

Megaestructuras: El Puerto de Singapur.


El Puerto de Singapur es actualmente el puerto más activo del mundo, por el pasan un cuarto de la carga portuaria y la mitad del petróleo de todo el mundo. Miles de barcos atracan en este puerto, conectado con más de 600 puertos en 123 paises de los seis continentes.

Todo esto y mucho más nos lo cuentan en este estupendo documental:

Negu Gorriak - Gora Herria


Esaera bat bada zaratak hamalau
urrutiko intxaurrak gerturatu ta lau
Gure herrian berriz hogeita hamalau
probatu ez duenak ez daki zer den hau 

Eztarri indartsuak ezin dira ito
gure lepoan soka ez dago betiko
parre egin gogotik neska ta mutiko
kantatzen dun herri bat ez da inoiz hilko 

Gora Herria!

BERTSO:
Esaera bat bada zaratak hamalau
urrutiko intxaurrak gerturatu ta lau
Gure herrian berriz hogeita hamalau
probatu ez duenak ez daki zer den hau 

FERMINEK BERRIRO:
Eztarri indartsuak ezin dira ito
gure lepoan soka ez dago betiko
parre egin gogotik neska ta mutiko
kantatzen dun herri bat ez da inoiz hilko 

Bat, bi
Bat, bi, hiru, lau

Gora Herria!!!


Asi luce Gal Gadot como Wonder Woman para Batman v Superman: Dawn of Justice


El cometa

Philip se casó con Adele un día de junio. Estaba nublado y hacía viento. Después salió el sol. Había pasado bastante tiempo desde la primera boda de Adele, que vestía en blanco: zapatos de salón blancos con tacón bajo, falda larga blanca ceñida a las caderas, blusa blanca vaporosa con sujetador blanco debajo, y un collar de perlas de agua dulce. Se casaron en la casa que ella había obtenido con el divorcio. Todos sus amigos estuvieron presentes. Adele creía en la amistad. En la sala no cabía un alfiler.

- Yo, Adele- dijo con voz clara-, me entrego a ti, Phil, enteramente como esposa…

Detrás de ella, en calidad de primo de boda, un tanto ajeno a la ceremonia, estaba su hijo pequeño, y prendido de las bragas llevaba algo prestado, un pequeño disco de plata, en realidad una medalla de san Cristóbal que su padre había llevado durante la guerra; Adele había tenido que bajarse varias veces la cintura de la falda para mostrarla. Cerca de la puerta, con la sensación de formar parte de una visita guiada, una anciana sujetaba su perrito mediante el puño de un bastón enganchado al collar del animal.

En el banquete Adele sonrió de felicidad, bebió más de la cuenta, rió y se rascó los brazos desnudos con largas uñas de corista. Su nuevo marido la admiraba, podría haber lamido la palma de sus manos como un ternero la sal. Ella, en los últimos fulgores de su belleza, era aún lo bastante joven para ser guapa, aunque demasiado mayor para tener hijos, al menos si dependía de ella. Se acercaba el verano. Entre la bruma de la media tarde, ella aparecería con su bañador negro, toda morena, con el sol detrás. Una robusta silueta que caminaba por la arena recién salida del mar, sus piernas, su pelo empapado de nadadora, su gracia femenina, toda despreocupación e indolencia.

Montaron casa juntos, básicamente al gusto de ella. Eran sus muebles y sus libros, pese a que muchos no los hubiera leído. A Adele le gustaba contar anécdotas sobre DeLerio, su primer marido- Frank, se lamaba-, heredero de un imperio de camiones de basura. Ella lo llamaba Delerium, pero sus anécdotas no carecían de cariño. La lealtad- le venía de la infancia, así como de su experiencia de casada, ocho agotadores años, como solía decir- era su código. Reconocía que los términos del matrimonio habían sido muy simples: su trabajo consistía en vestirse, tener la cena lista y dejarse follar una vez al día. En una ocasión, en Florida habían alquilado una barca con otra pareja para ir a pescar macabíes frente a la costa de Bimini.

-Cenaremos bien- había dicho DeLerio muy contento-, subiremos a bordo y nos acostaremos. Por la mañana habremos pasado la corriente del Golfo.

La cosa empezó así pero terminó diferente. El mar estaba muy agitado. No llegaron a cruzar la corriente del Golfo- el capitán era de Long Island y se extravió-, DeLereo le dio cincuenta dólares para que le cediera el timón y se fuera abajo.

-¿Sabe algo de navegación?- preguntó el capitán.

-Más que usted-respondió DeLereo.

Adele, tumbada en el camarote, pálida como la cera, le había dado un ultimatum:

-Encuentra un puerto como sea o prepárate para dormir solo.

Philip Ardet conocía de sobra la anécdota, así como muchas otras. Era un hombre varonil y elegante, y al hablar retiraba un poco la cabeza como si su interlocutor fuera la carta de un restaurante. había conocido a Adele en el campo de golf cuando ella estaba aprendiendo a jugar. Era un día húmedo y el campo estaba casi desierto. Adele y un amigo se encontraban en el tee de salida cuando un tipo medio calvo que llevaba una bolsa de tela con varios palos preguntó si podía jugar con ellos. Adele pegó un drive pasable. El amigo mandó su bola al otro lado de la valla, colocó una segunda y la golpeó por arriba, haciendo que saliera rasa. Un tanto tímidamente, Phil extrajo un viejo palo del tres y mandó su bola unos doscientos metros calle abajo, perfectamente centrada.

Así era él, capaz y tranquilo. había estado en Princeton y en la armada. Tenía pinta de haber estado en la armada, decía Adele: sus piernas eran fuertes. La primera vez que salieron juntos, él comentó que le sucedía algo curioso: caía bien a ciertas personas y mal a otras.

- A las que caigo bien, suelo dejarlas de lado.

-Adele no estaba segura de qué había querido decir pero le gustó su semblante un poco avejentado, especialmente alrededor de los ojos. Le pareció un hombre de verdad, aunque tal vez no el que había sido en tiempos. Además era listo, según le gustaba a ella explicar, más o menos como lo sería un profesor de universidad.

Gustarle a ella era meritorio, pero gustarle a él parecía en cierto modo más valioso todavía. Phil irradiaba cierto desapego del mundo. Era como si no se tomara en serio a sí mismo, como si estuviera por encima de eso.

Luego resultó que no ganaba mucho dinero. Escribía para una revista de economía. Ella ganaba casi lo mismo vendiendo casas. Había empezado a engordar un poco. Esto fue unos años después de casarse. Todavía era guapa- su cara lo era-, pero su figura se había redondeado un poco. Solía irse a la cama con una copa, tal como hacía a los veinticinco años. Phil, con una americana encima del piyama, leía sentado. Algunas mañanas andaba de esta guisa por el jardín. Ella bebió un sorbo y lo observó.

- ¿Sabes una cosa?

- ¿Qué?

- He disfrutado del sexo desde que tenía quince años.

Phil levantó la vista.

- Yo no me estrené tan pronto- reconoció.

- Pues deberías.

- Buen consejo, pero llega un poco tarde.

- ¿Recuerdas cuando tú y yo empezamos?

- Sí.

- Casi no podíamos parar- dijo ella-. ¿Te acuerdas?

- El promedio no está mal.

- Ya, estupendo.

Cuando él se durmió, ella vio una película. Las estrellas de cine también envejecían, también tenían problemas con el amor. pero era diferente: ya habían obtenido grandes recompensas. Siguió mirando, pensativa. Pensó en lo que había sido, en lo que había tenido. Podría haber sido una estrella.

Qué sabía Phil: estaba dormido.





Llegó el otoño. Una noche estaban en casa de los Morrissey. Él era un abogado alto, albacea de muchas herencias y depositario de otras más. leer testamentos había sido su verdadera educación, una mirada al alma humana, decía él.

Otro de los comensales era un hombre de Chicago que había hecho fortuna con los ordenadores, un papanatas, como se vio enseguida, que propuso un brindis durante la cena.

- Por el fin de la privacidad y la vida digna- dijo.

Estaba con una mujer apagada que recientemente había descubierto que su marido se entendía con una negra de Cleveland, aventura que por lo visto había durado siete años. Incluso podía ser que tuvieran un hijo.

- Entenderéis por qué para mí venir aquí es como un soplo de aire fresco- dijo ella.

Las mujeres se mostraron solidarias. Sabían lo que tenía que hacer: reconsiderar completamente los últimos siete años.

- Es verdad- convino su acompañante.

- ¿Qué es lo que hay que reconsiderar?- quiso saber Phil.

Le respondieron con impaciencia. El engaño, dijeron, la mentira: ella había sido engañada todo aquel tiempo. Mientras tanto, Adele se estaba sirviendo más vino. Con la servilleta tapó el mantel donde había derramado ya una copa.

- Pero fueron tiempos felices, ¿no es cierto?- preguntó inocentemente Phil-. Eso pasó a la historia. No es posible cambiarlo. No se puede convertir en infelicidad.

- Esa mujer me robó a mi marido. me robó todo cuanto él había prometido.

- Perdona- dijo Phil en voz baja-. Son cosas que pasan a diario.

Hubo un coro de protestas, las cabezas adelantadas como los gansos sagrados. Sólo Adele guardó silencio.

- A diario- repitió él con voz ahogada, seca, la voz de la razón o cuando menos de los hechos.

- Yo nunca le robaría a otra el marido- dijo entonces Adele-. Jamás.- Su rostro adquiría un tono de cansancio cuando bebía, un cansancio que conocía todas las respuestas-. Y jamás rompería una promesa.

- Creo que no lo harías- coincidió Phil.

- Tampoco me enamoraría de uno de veinte años.

Estaba hablando de la profesora, la chica que había aparecido aquella vez, rebosante de juventud.

- Desde luego que no.

-Él abandonó a su mujer- les dijo Adele.

Silencio.

La media sonrisa de Phil había desaparecido, pero su semblante aún era agradable.

- Yo no abandoné a mi mujer- dijo en voz queda-. Fue ella la que me echó.

- Abandonó a su mujer y a sus hijos- continuó Adele.

- No los abandoné. Además, entre nosotros ya no había nada. Llevábamos así más de un año. –Lo dijo sin alterarse, casi como si le hubiera sucedido a otro-. Era la profesora de mi hijo-explicó-. Me enamoré de ella.

- Y empezaste una historia con ella-sugirió Morrissey.

- Pues sí.

Existe amor cuando pierdes la capacidad de hablar, cuando ni siquiera puedes respirar.

- Al cabo de dos o tres días-confesó Phil.

-¿Allí mismo, en tu casa?

Phil negó con la cabeza. Tenía una extraña sensación de impotencia. Se estaba abandonando.

- En casa no hice nada.

- Abandonó a su mujer y a sus hijos-repitió Adele.

- Ya lo sabías- dijo Phil.

- Los dejó plantados. llevaban casados quince años, Desde que él tenía diecinueve.

- No llevábamos quince años casados.

- Tenía tres hijos- precisó Adele-, uno de ellos retrasado.

Algo ocurría: Phil se estaba quedando sin habla, una sensación parecida a la náusea en el pecho. Como si estuviera renunciando a fragmentos de un pasado íntimo.

- No era retrasado- acertó a decir-. Sólo…tenía dificultades para aprender a leer, eso es todo.

En ese instante le vino a la cabeza una dolorosa imagen de sí mismo y de su hijo. Una tarde habían remado hasta el centro del estanque de un amigo y se habían zambullido, los dos solos. Era verano. Su hijo tenía seis o siete años. Había una capa de agua cálida sobre otra, más profunda, de agua fría, del verde descolorido de ranas y algas. Nadaron hasta el otro extremo y luego volvieron. La cabeza rubia y la cara nerviosa de su hijo asomando a la superficie como los perros. Año de alegría.

- Cuéntales el resto- dijo Adele.

- No hay nada que contar.

- Resulta que esa profesora era una especie de call girl. La sorprendió en la cama con un tío.

- ¿Es verdad?- preguntó Morrissey.

Estaba acodado en la mesa, con la barbilla apoyada en la mano. Crees que conoces a alguien, te lo parece porque cena con él o con ella, juegas a las cartas, pero en realidad no es así. Siempre te llevas una sorpresa. Uno no sabe nada.

- No tuvo importancia- murmuró Phil.

- pero el muy burro se casa con ella- continuó Adele-. La chica va a Ciudad de México, donde él estaba trabajando, y se casan.

- No entiendes nada, Adele- repuso Phil. Quería añadir algo, pero no pudo. Era como estar sin resuello.

- ¿Todavía hablas con ella?- preguntó Morrissey con toda tranquilidad.

- Sí, sobre mi cadáver -dijo Adele .

Ninguno de ellos podía saber, ninguno podía visualizar Ciudad de México y aquel primer año increíble, conduciendo hasta la costa para pasar el fin de semana, cruzando Cuernavaca, ella con las piernas desnudas al sol, y los brazos, la sensación de mareo y sumisión que experimentaba con ella, como ante una foto prohibida, ante una subyugante obra de arte. Dos años en México ajenos al naufragio, él fortalecido por la devoción que ella le inspiraba. Aún podía ver su cuello inclinado hacia delante y la curva de su nuca. Aún podía ver las finas trazas de hueso que recorrían su tersa espalda como perlas. Aún podía verse a sí mismo, el que era antes.

- Hablo con ella- admitió.

- ¿Y tu primera mujer?

- También hablo con ella. Tenemos tres hijos.

- La abandonó –dijo Adele-. Es todo un Casanova.

- Hay mujeres que tienen mentalidad de poli –dijo Phil a nadie en particular-. Eso está bien, esto otro no. En fin…-se puso en pie. Lo había hecho todo mal, se daba cuenta, mal y a destiempo. Había echado a pique su vida-. pero hay algo que puedo decir con el corazón en la mano: si se presentara la oportunidad, volvería a hacerlo.

Una vez hubo salido, los demás siguieron hablando. la mujer cuyo marido había sido infiel durante siete años sabía qué se sentía.

- Finge que no puede evitarlo –dijo-. A mí me ocurrió lo mismo. Pasaba por delante de Bergdorf´s un día y vi en el escaparate un abrigo verde que me gustó y entré a comprarlo. Un poco más tarde, en otro lugar, vi uno que me pareció mejor que el primero, y me lo compré. Total, cuando acabé tenía cuatro abrigos verdes en el armario, y todo porque no fui capaz de dominar mis deseos.

El cielo, fuera, su bóveda superior, estaba cuajado de nubes y las estrellas se veían borrosas. Adele finalmente lo vio: estaba de pie en la parte más oscura. Se acercó a él con paso tambaleante. Vio que tenía la cabeza levantada. Se detuvo a unos metros de él y levantó también la cabeza. El cielo empezó a girar. Adele dio un par de pasos imprevistos para mantener el equilibrio.

- ¿Qué estás mirando? –preguntó al fin.

Phil no respondió. No tenía intención de responder. Y luego:

- El cometa –dijo-. Salía en la prensa. Se supone que hoy es la noche que se ve mejor.

Hubo un silencio.

- No veo ningún cometa –dijo ella.

- ¿No?

- ¿Dónde está?

- Justo ahí encima –señaló él-. No se distingue de cualquier otra estrella. Es eso que sobra al lado de las Pléyades. –Phil conocía todas las constelaciones. Las había visto surgir con la oscuridad sobre costas desoladoras.

- Vamos, ya lo mirarás mañana –dijo ella, casi como si lo consolara, pero no se acercó a él.

- Mañana no estará. Sólo pasa una vez.

- ¿Y tú cómo sabes dónde estará? –dijo ella-. Vamos, es tarde, marchémonos.

Phil no se movió. Al cabo de un rato ella se encaminó hacia la casa, donde, ostentosamente, todas las ventanas del piso y la planta baja estaban encendidas.


Él se quedó donde estaba, contemplando el cielo, y luego la miró a medida que se iba haciendo pequeña al cruzar el césped, alcanzar primero el aura, luego la luz, y al cabo tropezar en los escalones de la cocina.

El cometa de James Salter


viernes, julio 25, 2014

Epic dangerously seductive and insanely video

Highway to hell - AC/DC (cover) Jess Greenberg

Y mientras tanto, en los baños públicos...

Mujeres israelíes se destapan en Facebbok para subir el ánimo de sus soldados en Gaza




El link de Facebook con más fotos acá: https://www.facebook.com/StandingWithIDF

Andrés Calamaro - Sin documentos


Déjame atravesar el viento sin documentos, 
que lo haré por el tiempo que tuvimos... 
Porque no queda salida, porque pareces dormida, 
porque buscando tu sonrisa estaría toda mi vida. 
Quiero ser el único que te muerda en la boca. 
Quiero saber que la vida contigo no va a terminar. 

Déjame que te cierre esta noche los ojos, 
y mañana vendré con un cigarro a la cama. 
Porque no tengo más intenciones que seguir 
bebiendo de esta copa que no está tan rota. 
Quiero ser el único que te muerda en la boca. 
Quiero saber que la vida contigo no va a terminar. 

Porque sí, porque sí, porque sí! 
Porque en esta vida 
no quiero pasar más de un día entero sin tí. 
Porque sí, porque sí, porque sí! 
Porque mientras espero 
por tí me muero y no quiero seguir así. 

Déjame atravesar el viento sin documentos, 
que lo haré por el tiempo que tuvimos... 
Porque no queda salida, porque pareces dormida, 
porque buscando tu sonrisa estaría toda mi vida. 
Quiero ser el único que te muerda en la boca. 
Quiero saber que la vida contigo no va a terminar. 

Porque sí, porque sí, porque sí! 
Porque en esta vida 
no quiero pasar más de un día entero sin tí. 
Porque sí, porque sí, porque sí! 
Porque mientras espero 
por tí me muero y no quiero seguir así. 

Quiero ser el único que te muerda en la boca. 
Quiero saber que la vida contigo no va a terminar... 

Porque sí (porque sí) 
Porque en esta vida 
no quiero pasar más de un día entero sin tí. 
Porque sí (porque sí) 
Porque mientras espero 
por tí me muero y no quiero seguir así.

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