viernes, febrero 16, 2007

Científicos vascos reducen de una semana a un día el tiempo para detectar la salmonela


Un grupo de científicos que trabaja en la Facultad de Farmacia de Vitoria (UPV) ha descubierto un método que acorta de manera espectacular la detección de un foco de salmonelosis. Hasta ahora, el cultivo tradicional de la bacteria obligaba a esperar una semana antes de determinar de qué alimento en mal estado procedía la salmonela -como los huevos de una mayonesa o unos langostinos en mal estado-. Con el estudio que ha desarrollado el departamento de Inmunología, Microbiología y Parasitología del campus alavés, el plazo se reduce a veinticuatro horas.

Javier Garaizar, portavoz del grupo investigador formado por ocho personas, asegura que importantes empresas de Estados Unidos e Inglaterra ya han mostrado su interés por distribuir el hallazgo en los sectores sanitario y alimenticio. Se trataría de comercializar un 'kit' de diagnóstico, al que bastaría añadir la muestra del alimento para saber en 24 horas si contiene el germen.

La ventaja inmediata de este avance parece clara. Cuanto antes se detecte el origen del foco infeccioso, más pronto se reducirá el brote y a menos pacientes afectará. Los síntomas de la salmonelosis común llegan encabezados por fiebres altas, acompañadas habitualmente por escalofríos, cefalea, vómitos y diarrea. Como consecuencia de todo ello, quienes la sufren se exponen a un cuadro severo de deshidratación.

En el País Vasco se producen más de medio centenar de brotes cada año, la mayoría por alimentos elaborados con huevos en mal estado y, generalmente, consumidos en bares y restaurantes. El último brote de gravedad se produjo en España en 2005, cuando una empresa de Toledo distribuyó miles de envases de pollos precocinados contaminados con salmonela. Causó más de 2.500 casos de intoxicación, uno de ellos mortal.

La salmonelosis es una infección de origen alimenticio y, aunque popularmente se relaciona con la ingesta de huevos contaminados -lo que es cierto-, también puede deberse a la escasa o deficiente cocción de carnes, aves y mariscos.Se trata de una dolencia relativamente leve, a pesar de sus efectos muy molestos y el lógico debilitamiento que produce. Sin embargo, existen dos extremos de la población, niños y ancianos, a los que la pérdida de líquidos puede generar problemas graves de salud.

Con las investigaciones de la Facultad de Farmacia, las técnicas tradicionales de cultivo microbiológico -cuyos resultados tardaban una semana en llegar- dejan paso a un método genético que consiste en identificar el genoma de la bacteria. Según explican los científicos del campus alavés, existen cepas de salmonela totalmente secuenciadas y algunos genes específicos de esta bacteria que no se encuentran en otros seres vivos. Así, si se detecta algunos de esos genes exclusivos, se sabe que la bacteria está en la muestra analizada.

Los métodos basados en el ADN presentan un inconveniente. Se trata de una molécula muy estable que permite, por ejemplo, estudiar los restos de personas fallecidas hace siglos . Y puede ocurrir lo mismo con las bacterias: que se identifique el ADN, pero que la bacteria esté ya muerta por pasteurización o esterilización. Así que la detección del rastro genético de la salmonela no basta para saber si la bacteria presente en un alimento está viva y, por lo tanto, puede contagiar.

El grupo de Farmacia ha hallado otro marcador más específico, el ARN mensajero, una molécula inestable y fácilmente degradable que sólo se produce cuando la bacteria está en fase de multiplicación. Los investigadores de la UPV han diseñado un procedimiento para extraer ese ARN de los alimentos y transformarlo en 'ADN copia', que se detecta con unas sondas desarrolladas por el equipo de Farmacia de Vitoria.

El avance científico que plantean los componentes del grupo es el resultado de catorce años de estudio. Desde 1993, y con el paso de distintos investigadores, han profundizado en la huella genética de la salmonelosis. «Ahora es cuando conseguimos el fruto de la aplicación», precisa Garaizar.

El portavoz de los investigadores quiere aclarar que el descubrimiento no va a eliminar la salmonelosis, «porque se trata de un problema de muy difícil erradicación». Sí entiende, por supuesto, que la detección más temprana del foco reducirá la importancia de los brotes y, consecuentemente, el número de personas afectadas.

Fuente:
elcorreodigital.com

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...