viernes, febrero 09, 2007

Erika Ortiz murió por ingestion de pastillas.


La autopsia practicada al cadáver de Érika Ortiz Rocasolano, de 31 años, la hermana menor de la Princesa de Asturias, ha revelado que la muerte le sobrevino tras ingerir pastillas, posiblemente tranquilizantes, según fuentes de la investigación. El avance de la necropsia fue remitida a la titular del juzgado de Instrucción número 12, que se encarga del caso. El informe definitivo no será redactado por el forense hasta dentro de un mes, cuando reciba todas las pruebas complementarias.

El estudio post mortem fue realizado la noche del pasado miércoles en el Instituto Anatómico Forense de Madrid, en la Ciudad Universitaria. En un principio, la autopsia le iba a ser practicada en la mañana del día siguiente, en este caso del jueves, como es lo habitual. Pero a última hora, la Casa del Rey pidió que la necropsia fuera hecha esa misma tarde.

El forense comenzó su trabajo pasadas las ocho de la tarde y duró aproximadamente una hora y media, según fuentes del caso. El primer análisis del especialista ha determinado que murió por una ingesta masiva de pastillas. De hecho, la policía ha hallado envases de plástico de medicamentos en la basura del domicilio de Érika Ortiz. Ésta había estado de baja por estrés y ansiedad hacía un mes y medio tras las vacaciones de Navidad. Había vuelto al trabajo el viernes pasado, pero pidió dos días libres (lunes y martes) por asuntos propios. El miércoles, día en que fue hallada muerta, tenía que reincorporarse al trabajo.

El informe definitivo de la autopsia suele tardar una media de un mes, hasta que el médico forense recibe los resultados de los análisis remitidos por el Instituto Nacional de Toxicología. Allí se remiten de oficio muestras de tejidos para su estudio. El documento final también será remitido directamente al juzgado.

El caso se lleva con enorme discreción. La juez de guardia que instruye el caso ha ordenado a los agentes de Policía Científica que hicieron la inspección ocular del piso, que le remitan todas las fotografías tomadas y hasta la tarjeta de memoria de la cámara. De esta forma, quiere evitar que se produzcan filtraciones y que esas imágenes puedan ser utilizadas por terceros. Los especialistas que estuvieron presentes en el levantamiento del cadáver no tomaron ninguna prueba en el domicilio. Todas fueron recogidas en el momento por la comisión judicial.

Los agentes de la Policía Científica estuvieron hasta bien entrada la noche e hicieron fotos de todos los rincones de la casa del barrio de Valdebernardo, en el distrito madrileño de Vicálvaro. Los agentes del grupo VI de Homicidios, pertenecientes a la Brigada Provincial de Policía Judicial, tienen pendiente tomar declaración al actual novio de Érika Ortiz, que fue quien la halló muerta.

Mientras, empleados de Casa del Rey se encargaron de tramitar el permiso del juzgado para que el cadáver pudiera ser incinerado en el Parque Cementerio de La Paz, en Alcobendas. Acompañaron a los empleados de la funeraria y custodiaron los documentos hasta ser entregados en la Comunidad de Madrid y en el juzgado de guardia.

La policía intenta reconstruir las últimas horas de Érika Ortiz. Las primeras pesquisas apuntan a que la hermana de la princesa de Asturias durmió sola la noche previa a ser hallada muerta. El hecho de que no acudiera a su trabajo, en la televisión Globomedia, y que tampoco respondiera las llamadas de sus allegados hizo saltar las alarmas.

Fuente:
elpais.com

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