viernes, marzo 09, 2007

Los refrescos contraatacan


Leche con vitamina D, yogur con bífidus y ahora refrescos de cola con vitamina B. ¿Podrá colarse en la cesta de productos sanos que el consumidor se lleva a casa para ingerir sin remordimientos?

La sibilina estrategia de las grandes compañías de refrescos pretende dar la vuelta a la imagen de un producto que ya se conoce como 'el cigarrillo de la obesidad' y convertirlo en algo saludable. Un vistazo a los estudios científicos haría arquear las cejas, pero no hay que subestimar la capacidad de mercadotecnia de gigantes como PepsiCo y Coca-Cola. Si bien en los 20 años transcurridos entre 1977 y 1997 doblaron el consumo de refrescos entre los niños y lo aumentaron un 60% entre los adultos, el año pasado sus ventas en supermercados cayeron un 5%, lo que ha encendido todas las luces rojas.

Había que rizar el rizo. La Coca Cola Zero presume de no tener calorías y no lleva en el nombre la palabra 'Diet' porque no sólo va dirigida a las mujeres que quieren perder peso, sino también al sexo masculino. La Diet Plus, a lanzarse en primavera, tendrá vitaminas B6 y B12, minerales como magnesio y zinc, además de una dosis de niacin, una vitamina B3 soluble que agiliza el metabolismo. La trampa es que por ser soluble no se almacena en el organismo, sino que debe ser repuesta continuamente... bebiendo coca-cola. O esa es la idea.

Su competidor, PepsiCo, utilizará el mismo argumento para vender Diet Pep Max, con cafeína, en competencia a Red Bull, para cautivar a los que quieran perder peso. Pero su arma secreta será Tava, un refresco carbonado de frutas en cuatro sabores exóticos que contendrá vitaminas B, C y E. Para impulsar su lanzamiento en otoño planea invertir casi 400 millones de dólares sólo en EE UU.

Y eso que PepsiCo se juega menos. A diferencia de Coca- Cola, para la que la venta de refrescos carbonados suponen el 81% de sus ingresos, PepsiCo ha diversificado sus entradas en los últimos años con otros productos alimentarios, así que 'sólo' se juega el 31% de sus ingresos. Tampoco es para despreciarlo: la industria del refresco genera 68.000 millones al año en EE UU.

¿Podrán convencernos de que es sano beber cola? «Obviamente, es mejor que un refresco normal», admite Michael Jacobson, director del Centro para las Ciencias en Interés Público. Pero otros expertos advierten de que los sustitutos de endulzantes como la fructosa o el sirope de maíz son incluso más dañinos que el azúcar. Logran engañar a más gente, pero no al cuerpo.

Fuente:
elcorreodigital.com

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...