sábado, junio 16, 2007

Guerra de pixeles.


Desde los trazos coloreados a mano con los que Walt Disney creó en 1937 'Blancanieves y los siete enanitos' , primera película de dibujos animados de la historia del cine, hasta los 2,3 millones de pelos digitales que formaban el cuerpo de Sully, protagonista de ' Monstruos S.

A. ' , pasaron más de seis décadas. Pero no ha sido hasta hace poco, apenas nueve años, cuando la tecnología ha terminado de devorar a la fórmula artesanal, de que el pixel haya puesto punto y final a la tinta y a las pinturas. ' Shrek 3 ' -que esta semana han estado promocionando por España Antonio Banderas, Cameron Díaz y Justin Timberlake- no es más que la punta del iceberg de una industria, paralela a la del cine con actores de carne y hueso, que ha crecido mientras la segunda se fagocitaba a sí misma.

Y es que si algo han conseguido los avances tecnológicos es acabar con el monopolio que Disney arrastraba en este campo desde los años 30. Ahora, la compañía de Mickey Mouse, sustentada en las genialidades de Pixar, debe repartirse el pastel con Dreamworks-Paramount, creada por Steven Spielberg, y Blue Sky Studios-Fox, lo que ha desembocado en una guerra de excelencias en la que siempre gana el espectador. El mercado de los dibujos animados, tras una época de apogeo, se estancó durante un par de décadas hasta que en 1989 se estrenó ' La sirenita ' .

Los especialistas de la Disney habían descubierto en el musical un apoyo sobre el que levantar una nueva generación de películas sin renunciar a las dos dimensiones. Así llegaron ' La bella y la bestia ' (1991), ' Aladdin ' (1992), ' El rey león ' (1994), ' Pocahontas ' (1995) y ' El jorobado de Notre Dame ' (1996). Sin embargo, un estudio independiente, Pixar, que en los años 80 había pertenecido a Industrial Light & Magic, de George Lucas, trabajaba en algo diferente y con herramientas hasta entonces casi desconocidas.

Gracias al Renderman, un software capaz de generar imágenes de alta calidad fotorealista, los técnicos de esta compañía crearon el cortometraje ' Red ' s Dream ' , un campo de pruebas donde experimentaron en tres dimensiones con la animación nocturna, la lluvia y las expresiones humanas en personajes de dibujos. Era la semilla que germinó en 1998, ya aliados con Disney, en la película que revolucionó la estética y la concepción del cine animado: ' Toy Story ' . La historia, protagonizada por el vaquero Buddy y el astronauta Buzz Lightyear, recibió el primer Oscar de Hollywood a la mejor película de animacion.

La alianza entre Pixar y Disney, además de 16 Oscar, reventó las taquillas de todo el mundo durante ocho años con títulos como ' Bichos ' , ' Toy Story 2 ' , ' Monstruos S.A. ' , ' Buscando a Nemo ' , ' Los increíbles ' y ' Cars ' .

Durante este tiempo, el matrimonio Pixar-Disney se fue enfriando hasta que en 2004 se rompieron las relaciones y Disney absorbió el pasado año a la compañía de Luxo (nombre de su mascota, un flexo que aparece al comienzo de todas sus cintas). Otra de las recientes decisiones de la productora fue cerrar su departamento de películas en dos dimensiones, por lo que ' Home on the range ' , una cinta que irónicamente narra las aventuras de tres vacas contra la avaricia de las grandes corporaciones, puede suponer la última realizada con papel y lápiz. En el horizonte cercano de la compañía hay tres títulos: ' Wall-E ' , ' Up ' y ' Toy Story 3 ' , todas ellas hijas del ordenador.

En 1994 Steven Spielberg tuvo un sueño llamado Dreamworks. El rey Midas de Hollywood quería que los especialistas con más talento de Hollywood pudieran trabajar en sus creaciones conservando el control comercial y creativo que, por norma general, estaba en manos de las grandes productoras. Y a ello se puso junto a sus colegas de profesión David Geffen y Jeffrey Katzenberg.

Además de películas de imagen real como ' Gladiator ' o ' Salvar al soldado Ryan ' , La fábrica de los sueños (traducido al castellano) se centró en el entonces emergente mercado de la animación, comenzando una batalla por la hegemonía contra Pixar. La fundición de Spielberg se desfogó con títulos como ' Hormigaz ' y ' Chicken run ' hasta que encontró su gallina de los huevos de oro: ' Shrek ' . El irreverente ogro verde, que se ríe incluso de los clásicos personajes de las películas de Disney, ha terminado por convertirse en la marca de la compañía y en un digno rival de las producciones de Pixar.

Aún así, Spielberg despertó de su sueño y se vió obligado a vender Dreamworks a la Paramount por 1.700 millones de dólares, por lo que la creatividad vuelve a estar al servicio de los que manejan los dólares. La tercera compañía en discordia es Blue Sky Studios, fundada en 1987 por un grupo de profesionales que se conocieron mientras trabajaban en los efectos especiales de ' Tron ' , convertida en un clásico por ser pionera en tratar el tema de la realidad virtual.

Fue comprada por la FOX en 1997. Su primer gran éxito llegó cuando una de sus cintas, ' Bunny ' , ganó el Oscar al mejor cortometraje de animación, pero su consolidación como una de las grandes se lo debe a ' La edad de hielo ' y, sobre todo, a una ardilla prehistórica llamada Scrat, con la que FOX conseguía a su propio Shrek. El debate sobre la masiva introducción de las tecnologías en el cine va más allá de si las tres dimensiones son más reales que las 2D, o si los efectos especiales son más espectaculares.

Los rasgos, muecas y gestos humanos de los protagonistas de los nuevos dibujos animados llevan a plantearse si, en un futuro cercano, será necesario pagar 20 millones de dólares por contar con Tom Cruise o Rusell Crowe en una película. De momento, ni Shrek, ni Scrat, ni Buzz Lightyear han exigido un aumento de sueldo.

Fuente:
elcorreodigital.com

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