sábado, junio 30, 2007

Sobre Fito y el Bilbao Live Festival


El rock del bilbaíno Fito Cabrales es un rock genuinamente español. Así, sin complejos. Como cuando Loquillo tituló 'Cuero español' a uno de sus últimos discos. Pues lo de Fito, igual. Si no fuese así, no llenaría desde Finisterre a Canarias. Estilísticamente su palo es de un canonismo americano que tira de espaldas (swing, blues, rockabilly, ritmo y blues), pero el rollo a él le sale tan... cañí que hasta cuela vaharadas flamencuelas, cuando se pone fronterizo cae del lado mexicano, y su lírica sencilla, pero inspiradísima, va de la luna al corazón dando relevancia al idioma español.

Musicalmente, Fito triunfó en su día en el Bilbao Live Festival. La tarde del jueves podía uno moverse sin apreturas por las arrasadas campas del monte Cobetas, pero a la hora de la salida de Fito allí había más peña que en Iron Maiden. «Sí, pero han regalado muchas entradas, ¿eh?», reveló una fuente creíble. Ya: por ejemplo las comparsas recibieron invitaciones en tacos de 50. Por eso hay que coger con alfileres la cifra oficial de asistencia: 15.767 espectadores.

Fito & Fitipaldis triunfaron esa noche superando el listón impuesto por Iron Maiden y Red Hot Chili Peppers. Fue un concierto impecable, con el guitarrista pletórico en escena y la banda totalmente conjuntada tras tanta carretera. Algunos se quejaron, pero... ¿no sabían que todas las canciones de Fito se agarran al mismo esquema, acaso les sorprende el infantilismo de su forma, esperaban un arrojo rockero y acendrado similar al de los White Stripes, por ejemplo?

Hombre, cuando su cancionero se mueve entre Dire Straits y Enrique Urquijo y cuando gusta tanto los chavalillos del botellón como a los veteranos que reverdecen laureles al corear sus éxitos, ahí no cabe el riesgo. Y más cuando en España lo del rock es algo... poco artístico. Pero escribámoslo claro para que no quepan dudas: Fito toca rock comercial, pero lo borda y no se le puede tildar de indigno. Eso se lo llamarán los envidiosos.

Tras el vídeo de introducción, Fito comenzó con 'Un buen castigo' en plan Dire Straits. Al segunda tema, el R&B entre Ronaldos y Platero y Tú 'Viene y va', ya estaba el personal contoneándose y coreando. 'Por la boca vive el pez' reincidió en el aire Dire Straits y 'Whisky barato' emuló la comercialidad ochentera de Los Rebeldes. En 'Donde todo empieza' adaptó el soul a la Piel de toro y punteó con la seguridad de Buddy Guy antes de abandonarse a la velocidad postrera con la caña de la E Street Band.

Con su gorrita y una camiseta que decía 'Absolut Idiot' (este Fito peca de humilde, oigan), en 'Me equivocaría otra vez' adoptó la postura lúgubre cual Mikel Erentxun admirando a Chris Isaak, y en 'Como pollo sin cabeza' interpretó blues del Delta con slide a lo Joe Louis Walker. Entonces versioneó a Los Rebeldes en 'Quiero ser una estrella ', viejo éxito abierto con piano boogie por el donostiarra Joserra Senperena, al que en la presentación de la banda le decía el público: «Esa Real...».

En el lento 'Cerca de las vías', una suerte de blues a lo Bob Seger, tornose melancólico y autobiográfico, y la cima de la noche la alcanzó con 'Deltoya', el R&R a lo Chuck Berry original de Extremoduro. El swing aprendido de Duke Robillard apoyó el instrumental '214 Sullivan street' y al acabarlo Fito preguntó si la luz que reinaba sobre el recinto era de un globo o de la luna -«es que no he traído las gafas»-. Es que iba a atacar 'A la luna se le ve el ombligo', aflamencada, con punteo de Carlos Raya, el ex Sangre Azul, que remitió a Lynyrd Skynyrd.

Presentó a los músicos y 'La casa por el tejado' resonó a Dire Straits, con Fito corriendo por el tablado como si fuese Springsteen. El R&R 'Medalla de cartón' lo dedicó a Gernika y la sabiniana 'Soldadito marinero' se culminó con los coros tipo acampada catequista. En el primer bis hicieron 'Abrazado a la tristeza', acústica y a dúo, y 'Acabo de llegar', con los músicos caminando en pos de Fito en el rol de flautista de Hamelín. El segundo bis fue para el R&B 'Esta noche', y hala, Fito acabó dejando el pabellón bien alto.

Fuente:
elcorreodigital.com

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...