martes, julio 03, 2007

Howard Phillips Lovecraft


Copio de la wikipedia la entrada sobre Lovecraft, ya que en el siguiente post hablo sobre un comic que ha salido el otro dia basado en un relato suyo, U-29.

La foto es de Google.

Howard Phillips Lovecraft (*20 de agosto de 1890 - †15 de marzo de 1937).

Autor de literatura narrativa, novela y relato de ficción, especialmente en los géneros de terror y ciencia ficción. Fue un gran innovador del cuento de terror, gracias a su personal tratamiento de la atmósfera de sus historias. Además,se le considera como uno de los precursores del llamado Terror Cósmico Materialista. También cultivó la poesía y el ensayo, en gran parte desarrollado en el género epistolar.

H. P. Lovecraft nació en el hogar familiar situado en el Nº 194 (hoy 454) de Angell Street, en Providence, capital del Estado de Rhode Island, el más pequeño de los Estados Unidos de América y uno de los seis que componen la Región de Nueva Inglaterra.

Howard Phillips Lovecraft era el hijo único de Winfield Scott Lovecraft (1853-1898) - representante de ventas de la Gorham Silver Company, dedicada al comercio de la plata - y de Sarah Susan Phillips Lovecraft (1857-1921), la segunda de cuatro hijos de Whipple Van Buren Phillips y Rhoby Alzada Place.

Lovecraft procedía de unos ancestros distinguidos: en cuanto a su línea materna, los Phillips, se podría rastrear su linaje casi hasta el "Mayflower", ya que los antepasados de su madre se podrían rastrear hasta la llegada de George Phillips a Massachusetts en 1630. Cuando Lovecraft visitó algunas de las tierras de sus antepasados al este del estado de Rhode Island, el nombre de Phillips era recordado con cariño y respeto (ver "Selected Letters" 2,81f.); su línea paterna era de origen británico y Lovecraft se podría rastrear hasta el apellido de Lovecraft o Lovecroft hasta el siglo XV.

A Howard, el pequeño Lovecraft, le gustaba frecuentar parajes extraños y apartados para poder dar rienda suelta a su desbordante imaginación. En esos sitios (cuevas, arboledas alejadas, etc.) él recreaba situaciones históricas o se ensimismaba en la observación de pequeños detalles, que para el resto de las personas pasaban totalmente inadvertidos, pero que a Lovecraft le fascinaban, como detenerse a escuchar a las hadas del bosque, o imaginar lo que podría existir en el espacio exterior. Quizás una de las razones por las que le gustaba tanto evadirse era por la estricta atadura a la que lo sometía su madre, diciéndole que él no debía jugar con niños de menor categoría, o insistiendo en que era feo y que nunca llegaría a triunfar.

Cuando Lovecraft tenía tres años, su padre sufrió una crisis nerviosa en la habitación de un hotel de Chicago, donde estaba alojado por motivos de trabajo, y le ingresaron en el Butler Hospital, Centro Psiquiátrico de Providence y fue incapacitado legalmente debido a una serie de trastornos de índole neurológica. A partir de ese momento y durante los siguientes cinco años, estuvo ingresado en varias ocasiones en este Hospital, donde murió el 19 de Julio de 1898 con el diagnóstico de paresia general, una fase terminal de la neurosíflis. Aunque algunos biógrafos afirman que al niño Lovecraft le informaron de que su padre estaba paralizado y en estado comatoso durante ese período, todas las evidencias parecen demostrar que no fue así.

Con la muerte del padre de Lovecraft, la educación del niño recayó sobre su madre, sus dos tías y en especial en su abuelo materno, un importante empresario llamado Whipple Van Buren Phillips. Muchos críticos consideran a la madre de Lovecraft la causante de todos los comportamientos peculiares y un tanto extravagantes que Lovecraft mostró durante su existencia. Parece ser que después de la muerte de Winfield (su marido), Sarah descargó todas las frustraciones de una burguesa venida a menos sobre su único hijo, sobreprotegiéndolo hasta límites demenciales y tratándole como si fuera su único bien en la tierra, favoreciendo así el desarrollo de unas determinadas características de personalidad, comunes en estos casos, que condicionarían su patrón conductual mientras vivió; entre otros aspectos destacados, prefiriendo las relaciones humanas con su pequeño entorno que le ofrecía una mayor seguridad antes que con un entorno social más amplio y desconocido que no controlaba debido a ese déficit en habilidades sociales óptimas por falta de aprendizajes adecuados en su infancia y adolescencia.

A diferencia de los mínimos efectos producidos en el niño Lovecraft por la muerte de su padre, en 1921 tuvo lugar la muerte de su madre, que supuso una fuerte conmoción. Ocurrió después de una larga enfermedad, que algunos biógrafos suelen relacionar con la sífilis de su padre, aunque en cualquier caso la realidad es que la causa inmediata de la muerte fue un posoperatorio deficiente después de una intervención quirúrgica de vesícula biliar.

Lovecraft fue un niño prodigio: recitaba poesía a los dos años, leía a los tres y empezó a escribir a los seis o siete años de edad. Uno de los géneros que más le apasionó en su infancia fue el de las novelas policíacas, llevándolo incluso a formar la "Agencia de detectives de Providence" a la edad de trece años. A los quince creó su primera obra, La bestia en la cueva, imitación de los cuentos de horror góticos. A los dieciséis escribía una columna de astronomía para el "Providence Tribune".

Una de las aficiones favoritas de Lovecraft era la lectura, y la inmensa biblioteca de su abuelo materno tuvo un papel decisivo al respecto. En ella descubrió (con un ejemplar de La Ilíada para niños entre las manos) el paganismo grecolatino y Las mil y una noches, a una edad muy temprana, aunque posteriormente (a los cinco años) se declaró ateo, convicción que mantuvo hasta su muerte. Esto ayudó a que su imaginación se desarrollase rápidamente en comparación con el resto de los chicos de su edad, produciéndole una falta de adaptación con estos. Cuando ellos querían jugar con espadas o a juegos fundamentalmente físicos, él prefería llevar a cabo entretenimientos más pausados e imaginativos, como representaciones históricas.

Aunque su mentalidad respondía a un racionalismo empirista, a Lovecraft le atraía la literatura imaginativa, seguramente influido por su escepticismo; encerrado en el pesimismo de la soledad y considerando que «el pensamiento humano es el espectáculo más divertido y más desalentador de la Tierra».

Debido a su falta de perseverancia y de salud, no asistió al colegio hasta los ocho años y tuvo que dejarlo después de un año. Durante su absentismo escolar, leía con voracidad. Adquirió conocimientos de química y astronomía, llegando incluso a escribir en algunas revistas científicas. Publicó varias revistas de circulación limitada, comenzando en 1899 con La Gaceta Científica. Cuatro años después, regresó a la escuela pública. Cursó dos años y medio en la Educación Secundaria, hasta que abandonó los estudios definitivamente.

La muerte de su madre y la pérdida de la riqueza familiar en 1921, le llevaron a abandonar la idea de llevar una vida dedicada a la escritura, obligándolo a trabajar en pequeños encargos, que en la mayoría de las situaciones consistirían en retocar escritos de otros autores, menos dotados para la escritura que él. Gracias a este tipo de trabajos conoció a muchos de los que después formarían el famoso "Círculo de Lovecraft", entre ellos Robert E. Howard, Clark Ashton Smith, Robert Bloch, Frank Belknap Long, August Derleth y otros más. Para estos escritores y "amigos", Lovecraft presentaba una gran diferencia entre su personalidad a través de cartas, frente a su forma de ser en persona. Lo definían como entusiasta y generoso, creativo y prodigio de inteligencia... pero también con una faceta racista que no abandonó hasta los últimos meses de su vida.

En 1924 se casa con Sonia Haft Greene, empleada en la United Amateur Press Association y siete años mayor que él, separándose de ella dos años después. Los motivos que Lovecraft argumenta para justificar la separación, son las grandes divergencias entre ambos y los problemas económicos... aunque también existen rumores -desmentidos por Sonia- sobre su horror a las relaciones sexuales. Tras la estancia en Brooklyn de dos años, Lovecraft retorna a Providence, donde vivirá con sus tías. Ya en Providence, se ve superado por la sensación de fracaso que lo rodea, abandonándose a la soledad y la frustración. En esta época disfruta de paseos nocturnos, que repercuten en su hundimiento personal, y crean una esfera invisible de miedos que nunca le permitirán recuperarse.


"Yo Soy Providence"En sus últimos años, su naturaleza enfermiza fue minando su salud. Su anormal sensibilidad a cualquier temperatura inferior a los 20º se agudizó hasta el punto de que se sentía realmente enfermo a tales temperaturas. Durante el último año de su vida, sus cartas estaban llenas de alusiones a sus malestares y dolencias. A finales de febrero de 1937, cuando contaba con cuarenta y seis años, ingresó en el hospital Jane Brown Memorial, de Providence. Allí murió a primeras horas de la mañana del 15 de marzo de 1937, de cáncer intestinal complicado con la denominada enfermedad de Bright. Aunque actualmente este término no suele utilizarse se refiere a una serie de enfermedades inflamatorias de los riñones. Es decir, parece ser que Lovecraft tuvo una complicación de su enfermedad tumoral intestinal con una grave insuficiencia renal que provocó su fallecimiento. El diagnóstico de su enfermedad tuvo lugar apenas un mes antes de su muerte.

Fue enterrado tres días después en el panteón de su abuelo Phillips en el cementerio de Swan Point; aunque su nombre está inscrito en la columna central, ninguna lápida señala su tumba. Muchos años después de su muerte, en la lápida que le erigió un grupo de aficionados puede leerse una línea tomada de una de sus miles de cartas que escribía a sus corresponsales: "Yo soy Providence".

"Susie Lovecraft había deseado ardientemente tener una niña; había empezado un arca de vestidos para cuando esto sucediera. De ahí que favoreciese persistentemente las características de su hijo que consideraba femeninas. Le vestía con ropas estilo Lord Fauntleroy, y trataba deliberadamente de feminizarle. De pequeñito, Lovecraft insistió durante algún tiempo: Soy una niña.

Era un niño de ojos castaños y largos y dorados bucles. Cuando los Lovecraft se hospedaron con una familia llamada Guiney en Massashusetts, estos bucles indujeron a la señora Guiney a llamarle rayito de sol.

Susie le hizo llevar bucles hasta los seis años, aunque él se quejó de ellos a la edad de tres. Durante algún tiempo, Susie le apaciguó mostrándole retratos del siglo XVIII del Spectator, que representaban a hombres maduros con cabello largo y calzón corto, como él. Aquí se inició su inveterado entusiasmo por el barroco, aunque no se reconcilió con los bucles. Por último al cumplir los seis años, Susie tuvo que ceder a sus quejas. Llorando amargamente, le cortó el pelo."

Este texto y algunos más con similares características, a los que se han sumado algunos prologuistas de sus obras, han contribuido a crear ciertos mitos sobre H.P. Lovecraft.
Con respecto a la femenización del niño Lovecraft, hay que decir que la actitud de su madre no tuvo que influir necesariamente en la vida adulta de su hijo, puesto que el período infantil de indefinición sexual es una etapa perfectamente normal y que corresponde al desarrollo y la maduración de la personalidad de Lovecraft y de cualquier otra persona.

Es a partir de los tres años de edad cuando los niños comienzan a ser conscientes de las diferencias existentes entre los dos sexos, los varones y las mujeres. Precisamente es en este momento evolutivo cuando, según la biografía de Sprague de Camp, el pequeño Lovecraft se rebela contra su madre con referencia a su corte de pelo “poco varonil” para la época, y debido a sus continuas quejas Susie, su madre, no tuvo más remedio que cortárselo adquiriendo en este instante una imagen de “niño” diferente a la de “niña”. Como podemos observar estamos ante un proceso de diferenciación de sexos completamente natural que tiene lugar en el ser humano a la edad de tres años; hasta ese momento psicoevolutivo un niño o una niña no posee la suficiente madurez psicológica para sentirse “diferente” respecto a uno u otro sexo. A partir de esta edad se comienza a comparar el propio cuerpo con el de los padres y con el cuerpo de otros niños del mismo grupo de edad y se empieza a percibir el sentimiento de pertenencia al sexo al que biológicamente se pertenece. Evidentemente es esto mismo lo que le ocurrió a Lovecraft, hecho natural que ha sido increíble y sensacionalistamente mitificado de manera insistente e inexplicable.

Antonio Prometeo Moyá, Introducción a "Horror en el Museo y otras colaboraciones", Biblioteca Universal Caralt, Barcelona.

"Era hijo de Winfield Scott Lovecraft, negociante, putero y sifilítico, y de Sarah Susan Phillips, mujer prognata como los reyes de la casa de Habsburgo, pero a diferencia de éstos proclive al sufragismo. En una fotografía de 1891, el niño H. P. L., vestido y peinado como una niña, aparece entre una madre de pelo recogido y mirada de institutriz histérica y un padre de ojos claros y mueca burlona que dos años más tarde sería recluido en un frenocomio. El 13 de marzo de 1919, Susan Phillips, que tocaba el piano, odiaba a su hijo y sabía francés, siguió los pasos de su marido."

El fragmento muestra una interpretación muy subjetiva de los datos biográficos referentes a los padres de H.P. Lovecraft.
Ciertamente la paresia general es una complicación de la sífilis terciaria que aparece tras muchos años después (15 o más años) de la infección por sífilis y cuando ésta no ha sido tratada. En los años en que vivió Winfeld S. Lovecraft no existía tratamiento para esta enfermedad, siendo mortal a largo plazo; es el descubrimiento de los antibióticos (penicilina) el que logró conseguir que la sífilis, producida por una bacteria, dejase de ser una infección de fatal pronóstico. Este tipo de complicación de la que se habla en las biografías (paresia general) consiste en un progresivo deterioramiento de los nervios cerebrales que lleva a toda una serie de sintomatología relacionada hasta que se produce la muerte del individuo. Aunque se trata de una E.T.S. (Enfermedad de Transmisión Sexual) tal y como se menciona, no está claro en que momento de su vida fue contagiado. El hecho de definirlo como “juerguista y mujeriego” , independientemente de que pudiese ser cierto, es evidente que quienes así lo han descrito se han dejado influir por el estereotipo que la hipócrita sociedad refiere a los varones que por cuestiones laborales viajan constantemente. Y, como todos sabemos, la promiscuidad no es únicamente un aspecto inherente a quienes viajan; la persona promiscua puede serlo sin moverse de su domicilio.
No obstante en cualquier referencia biográfica es indispensable realizar un ejercicio de traslación a los momentos socioculturales del personaje. En aquellos momentos era muy común que la esposa “decente y respetable” no fuese demasiado receptiva a la intimidad sexual con el esposo por considerar que la sexualidad “casta” tenía que fundamentarse en la reproducción de la especie. Por esta razón era muy común en la época que muchos varones acudían a los servicios de la prostitución como “desahogo viril” y así no “molestar sexualmente” a la esposa que se dedicaba a cuestiones propias de su condición de dama respetable y que conocía e incluso admitía estos usos y costumbres extramatrimoniales “propias” de los varones. Por estas razones expuestas el término “mujeriego/putero” tendría connotaciones diferentes o al menos divergentes a las que pudo tener en otros momentos sociales.

"Howard Phillips Lovecraft nació el 20 de agosto de 1890 en Providence, Rhode Island (Estados Unidos). Su padre era un viajante de comercio, encarcelado por estafa cuando Howard tenía tres años, y fallecido cinco años después. Su madre era una mujer atractiva, pero mal armada para tratar contra el mundo, volcando contra su hijo el resentimiento que debió experimentar contra su marido, repitiéndole constantemente que era un muchacho feo."

El Padre de Lovecraft, Winfield Scott Lovecraft, apenas convivió con él, ya que murió cuando Lovecraft era sólo un niño. De carácter dictatorial, que apenas le pudo afectar, ya que -por su trabajo- estaba mucho tiempo ausente. Según comenta Sonia en su escrito Memoir sobre su marido Lovecraft, sin duda contado por él mismo, su padre fue empleado de comercio de la compañía llamada Gorham & Co., Plateros, de Providence. Era una especie de agente comercial o viajante de comercio, pues resulta difícil creer que fuera un simple vendedor ambulante y que de esta manera pudiera haber conocido a su madre, hija de una familia burguesa con ciertas aspiraciones aristocráticas.

El autor del Prólogo en esta frase utiliza unos términos altamente impactantes para el lector sobre el progenitor de Lovecraft: "Encarcelado por estafa". Perfectamente podía haber referido algo como: Problemas con la justicia, fue juzgado por cuestiones económicas, o similar. Sin duda, está en la línea de la infancia desdichada y desgraciada del autor y potencia la problemática de ese momento histórico de Lovecraft.

El Prologuista quiere dar a entender que la vida del padre de Lovecraft era poco edificante. Es cierto que su trabajo como viajante le impedía pasar más tiempo con su familia y, al parecer, también es cierto que frecuentaba aventuras extramatrimoniales, siempre ocasionales y probablemente pagadas. La relación con su mujer siempre fue correcta, aunque había entre ellos grandes desigualdades culturales, económicas y sociales.

La Madre de Lovecraft, Sarah Susan Phillips, pertenecía a una familia aristocrática, que podía rastrear sus orígenes hasta los tiempos de los primeros colonizadores. Muchos autores, que la han considerado posesiva y neurótica, le inculcó una educación británica de carácter aristocrático. Siempre le decía que la gente era tonta y mala. Tras el internamiento y posterior muerte de de su padre, Howard creció bajo la protección e influencia de su madre y creciendo entre personas mayores, con muy poco contacto con los niños de su edad. La excesiva protección con la que el joven Lovecraft fue criado le llevó a padecer una precoz soledad y represión que sólo se veían aliviadas cuando representaba escenas imaginarias o históricas. Así, no es de extrañar su gusto por la lectura, afición que practicaba a menudo gracias a la magnífica biblioteca que había atesorado su abuelo materno.

Lovecraft no solamente quería a su madre, sino que la respetaba y admiraba; nunca se sintió el blanco de sus desprecios, sino - al contrario - procuró en la medida de sus posibilidades hacerle la vida fácil, tal y como sus padres lo hicieron con ella.
En primer lugar, el atractivo físico de la madre es irrelevante a la hora de hablar de la obra de un escritor. Por otra parte, el hecho de afirmar que estaba mal armada para tratar con el mundo es una opinión del prologuista demasiado lanzada, atrevida y poco elaborada. El hecho de que se tenga problemas emocionales no implica ni que estos estén presentes desde siempre ni que los mismos impidan la adaptación al medio, para afirmar la poca disponibilidad psíquica de la madre de H.P. Lovecraft para tratar con el mundo.

Se percibe un deseo novelar el Prólogo referenciando puntuales datos poco agradables de la propia biografía de H. P. Lovecraft destacando y potenciando algunos aspectos de su familia que no son de interés general para hablar de su obra. Tengamos en cuenta que estamos ante un Prólogo no ante una biografía del autor.

La afirmación de que la madre de Lovecraft volcó sobre su hijo el resentimiento que debió experimentar contra su marido, resulta muy poco adecuada y, a todas luces, muy sensacionalista.

En primer lugar se constata una negativa, resentida, relación de pareja entre los padres de Lovecraft que, aunque es posible que así lo fuera, no hay constancia explícita de ello.

Seamos claros, el hecho de que un señor comerciante, Mr. Lovecraft tuviese relaciones sexuales en sus viajes con cierto tipo de mujeres, lo único que implica y que se puede inferir es que la fidelidad conyugal no estaba entre los valores personales de dicho señor, nada más.

Por estas anteriores razones era altamente común en ese momento social, finales del siglo XIX, que los caballeros buscaran su desahogo sexual en mujeres menos decentes sexualmente hablando.

Trasfondo del trabajo de Lovecraft [editar]El trabajo de Lovecraft ha sido agrupado en tres categorías por algunos críticos. Mientras que Lovecraft prefirió no referirse a estas categorías el mismo, sí escribió en alguna ocasión: "Existen mis piezas Edgar Allan Poe y mis piezas Edward Plunket, 18 Barón de Dunsany -pero- ¿dónde estás mis piezas Lovecraft?

Algunos críticos no ven la diferencia entre el ciclo del sueño y el mito, frecuentemente señalando el recurrente Necronomicón y los subsiguientes dioses. Una explicación frecuentemente argüida es el que el ciclo del sueño pertenece más a un género de fantasía en tanto que el mito pertenece a la ciencia ficción.

Mucho del trabajo de Lovecraft fue directamente inspirado de sus pesadillas y es quizás una visión directa de su inconsciente y su simbolismo explica su continuo revuelo y popularidad. Todos estos intereses lógicamente le llevaron a apreciar de manera especial el trabajo de Edgar Allan Poe, quien influyó fuertemente sus primeras historias macabras y estilo literario. El descubrimiento de Lovecraft de las historias de Edward Plunkett llevó su literatura en una nueva dirección resultando en una serie de fantasías imitativas en un escenario de ensueño. Fue probablemente la influencia de Arthur Machen, con sus bien construidos cuentos sobre la supervivencia del antiguo mal y de sus creencias místicas en misterios ocultos que yacían detrás de la realidad que finalmente ayudaron a inspirar a Lovecraft a encontrarse a sí mismo a partir de 1923.

Esto lo llevó a un trono oscuro con la creación de lo que es hoy llamado comúnmente el Mito de Cthulhu, un panteón de deidades alienígenas extradimensionales y horrores que se alimentan de la humanidad y que tienen trazos de antiguos mitos y leyendas. El término Mito de Cthulhu fue acogido por el autor August Derleth después de la muerte de Lovecraft. El autor se refería a su mitología artificial como Yog-Sothothery.

Sus historias crearon uno de los elementos de mayor influencia en el género del horror: el Necronomicón, el escrito secreto del árabe Abdul Alhazred. El impacto y la fortaleza del concepto del mito ha llevado a algunos a concluir que Lovecraft basó su trabajo en mitos pre-existentes y en creencias ocultistas. Ediciones falseadas del Necronomicón también han sido publicadas a través de los años.

Su prosa es anticuaria. Frecuentemente utilizaba vocabulario arcaico u ortografía en desuso, así como adjetivos de extraño uso e intentos de transcribir dialectos, que han sido calificados de imprecisos. Su trabajo, al ser Lovecraft un anglófilo, está plasmado de un inglés británico utilizando comúnmente escritura anacrónica.

Lovecraft fue un prolífico escritor de cartas. En algunas ocasiones las fechaba 200 años antes de la fecha en que habían sido escritos. Explica que, según él, los siglos XVIII y XX habían sido los mejores; el primero siendo el siglo de nobleza y de gracia y el segundo de la ciencia, en tanto que el siglo XIX, en particular la era Victoriana habría sido un error.

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