lunes, julio 02, 2007

Kubica, el piloto milagro


Kubica (derecha), ayer en Francia.

«Espero que la beatificación no se deba a mi accidente», bromeaba días atrás Robert Kubica tras ser interpretado como milagroso el supuesto capote que le echó Juan Pablo II en Montreal. El anterior Pontífice tiene su puesto de privilegio en el casco y el 'cockpit' de su paisano polaco, que ayer confirmó su perfecto estado de revista con el cuarto puesto en Francia.

Las cámaras le han perseguido en Magny-Cours. Él hubiera preferido no perderse la carrera de Indianápolis, por razones obvias y para haber superado ya antes de regresar a Europa el trance de ser objeto de atención. «Es normal tanto revuelo, pero a la vez te impide en parte olvidar lo ocurrido y centrarte en tu trabajo. Como la atención incluye la amabilidad y la alegría de la gente por verte bien, no puedo quejarme», se explica en un notable italiano.

Calificado por primera vez en la segunda fila de la formación, el ganador de las World Series en el circuito urbano de Bilbao se ha restablecido del susto canadiense hasta el punto de haber mejorado sus resultados médicos. Así, en las pruebas realizadas de cara a la carrera de Magny-Cours ha superado en un diez por ciento la velocidad de respuesta a los estímulos externos respecto a las mediciones que le realizaron al inicio del campeonato. «Ya dije que me encontraba como nunca y es literalmente cierto», bromea.

Sobre la carrera y su notable cuarta plaza, por delante de su compañero Heidfeld, destacó que «sólo ha habido la lástima de no poder seguir el ritmo de Hamilton para luchar por el podio. Al comienzo lo intenté, pero casi me salgo de la pista. Las últimas veinte vueltas han sido cómodas, casi un capricho. Física y mentalmente estoy al cien por ciento y lo que necesito y deseo es correr cuanto antes otra vez».

Fuente:
elcorreodigital.com

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...