miércoles, diciembre 26, 2007

Adiós al príncipe del swing


Muere a los 82 años Oscar Peterson, uno de los más impresionantes pianistas de jazz de todos los tiempos

Fue descubierto por el productor Norman Granz en 1949. Su fama se acrecentó en 1952 al formar trío con el bajo Ray Brown y el guitarrista Barney Kessel, al que relevó Herb Ellis. En 1958, éste dejó el grupo y Peterson lo cambió por un batería, Ed Thigpen, con el que trabajó hasta 1964. Grabó su primer disco en solitario en 1968.Tan sólo la hemiplejia consecuencia de un ictus que sufrió en 1993 fue capaz de mermar el torrente de magia y técnica que desprendían los dedos de Oscar Peterson. Aun así, y pese a que su frenética actividad se vio rebajada desde entonces, la destreza de su mano derecha era capaz de suplir las carencias de su izquierda por culpa de la parálisis. El domingo, su admirado swing se perdió para siempre; el pianista canadiense de jazz, uno de los mejores de todos los tiempos, fallecía en su casa de Mississauga, cerca de Toronto, a los 82 años, a causa de una insuficiencia renal. La mejor definición de él la dio Duke Ellington: «el marajá del piano».

Juan Claudio Cifuentes 'Cifu', director de los programas 'Jazz porque sí' (Radio Clásica de RNE) y 'A todo jazz' (Radio 3), le entrevistó en los ochenta en su desaparecido programa de televisión 'Jazz entre amigos', dentro del festival de Vitoria. Ayer se lamentaba de la pérdida de este músico «de gran humanidad, ciento y pico kilos y casi dos metros, gourmet exquisito y gran catador de vino. Se ha ido uno de los últimos dinosaurios del jazz que aún nos quedan, junto a Lee Konitz, George Shearing y Hank Jones».

Precisamente Hank Jones, pianista estadounidense, se refería ayer así a la muerte de Peterson: «Éste es uno de los días más tristes de mi vida». El jazzista canadiense Oliver Theophilus Jones, amigo íntimo del fallecido, hablaba también de «una terrible pérdida», aunque se consolaba pensando que «pudo morir tal como quiso: con la familia a su lado». El estadounidense Billy Taylor, también pianista y compositor, subrayó que «la ejecución virtuosa y al mismo tiempo extremadamente precisa de Peterson mostró el camino a prácticamente todos los músicos de jazz que vinieron después de él». Incluso Nicolas Sarkozy, presidente de Francia, país de gran afición al jazz donde Peterson era idolatrado, se refirió a este suceso: «Con él se apagó una de las luces más brillantes del jazz».

'Cifu' le define como «un gran maestro. Poseía la técnica total, capaz de tocar a velocidades vertiginosas sin perder ni por un momento el swing, no como otros, que no paran de tocar escalas pero no transmiten nada». Algunos le criticaron sobre todo por su torrente de notas, hablaban de verborrea y de falta de originalidad, «pero deberían callarse -se enfada 'Cifu'-. Le he visto muchísimas veces y era como un vino gran reserva, no se hablaba de él todos los días, pero tenía una gran reputación y siempre llenaba en sus actuaciones».

Peterson nació en 1925 en Montreal con la suerte de que su padre, ferroviario, era un amante de la música que le motivó desde pequeño: a los seis años daba clases de piano y de trompeta, pero la tuberculosis le obligó a centrarse en el teclado y a los 14 ganó un concurso. Empezó a trabajar en la radio y tocó en la orquesta de Johnny Holmes. Así fue formando su estilo, entre el swing y el bop, y dentro de la corriente clásica del jazz.

«Sí, era clásico -dice 'Cifu'- pero tocaba con todos los modernos. Su música era de una calidad perfecta, te levantaba del asiento. Sus dedos eran mágicos, fue el que más se acercó al magnífico Art Tatum». Peterson tocó con Louis Armstrong, Count Basie, Charlie Parker, Nat King Cole, Stan Getz, Dizzie Gillespie, Ella Fitzgerald... Grabó 200 discos -'Cifu' se queda con el directo de Stratford (1956) y con 'Night train' (1962)- y ganó ocho

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...