miércoles, diciembre 19, 2007

García Macua salva por sólo 45 votos


Fernando García Macua y su junta directiva lograron anoche por un escaso margen dar la vuelta al parecer de la asamblea de compromisarios del Athletic. De la diferencia en contra de 110 votos que encontró el 25 de octubre su propuesta de subida de cuotas, los dirigentes pasaron ayer a sacar adelante su presupuesto de 53 millones y un incremento del 13,9% con una diferencia mínima, de apenas 45 votos a favor. 382 socios secundaron la propuesta de la junta frente a los 337 que la rechazaron. Del 56% de votos en contra de octubre se pasó ayer a un 53% a favor y a un 47% de noes.

Apretones de manos, sonrisas y gestos de alivio entre los dirigentes, que pasaron malos momentos cuando se encontraron con que las dos primeras de las nueve mesas recontadas se inclinaban por el voto contrario.

En todo caso, la junta disfrutó finalmente anoche de un éxito ante los compromisarios. A la segunda consiguió el respaldo a su propuesta. Aunque apretado, se trata del triunfo de la perseverancia de una junta que insistió ante la saciedad en la más de cinco horas de cumbre en que su proyecto económico es la única manera de enderezar la situación financiera del club.

Macua comenzó su discurso de veinte minutos con una petición de «disculpas» por si se «había malinterpretado» que hubiera empleado el adjetivo incongruencia para valorar lo sucedido en la anterior asamblea, cuando se aprobaron una cuentas con 4,5 millones de déficit, pero a renglón seguido se rechazó un presupuesto que quería tapar el agujero.

No obstante, a partir de ahí, no cedió un palmo de terreno en su proyecto de obtener más ingresos para sanear la economía del club. Con tono convincente, el presidente pidió el apoyo para las «medidas correctoras con las que buscamos enderezar la preocupante situación económica del club», con 4,5 millones de euros de fondos propios negativos y 22 millones de deuda rabiosa a corto plazo, que el club intenta renegociar para ampliar su amortización.

Frente a quienes le acusan de apretar demasiado las tuercas a los socios con la subida de cuotas, García Macua advirtió de las graves consecuencias que tendría para el club «que año a año se consoliden déficits recurrentes sin poner medidas correctoras como las que proponemos». En un tono sombrío, el abogado bilbaíno advirtió que este escenario podría suponer «la fecha de caducidad de nuestro modelo», en referencia a la reconversión del Athletic en sociedad anónima, un paso que rechaza tajantemente.

Macua agregó que para sanear el club presentará en los próximos meses un plan estratégico a cuatro años que buscará «el máximo consenso posible entre los socios y el entorno del Athletic».

No a los traspasos

A renglón seguido, el contador de la junta, Juan Antonio Zárate, expuso datos de forma prolija durante cerca de hora y media, lo que al final le hizo pedir perdón por lo extenso de su intervención. Eso sí, con un mensaje que de nuevo pareció resultar creíble para los socios, remarcó la necesidad de abordar un incremento de cuotas porque, sostuvo, «el club no puede seguir viviendo de traspasos estratégicos como los de Alkorta, Karanka y Del Horno».

De cara a conseguir el apoyo de los socios, Zárate indicó que la aportación del socio a la economía del club se rebaja porcentualmente desde el 36% de la pasada campaña al 34% de la actual. «Esto demuestra que vamos por el buen camino. Tenemos una política de contención de gastos y de generación de nuevos ingresos para que sea lo menos gravoso para los socios», proclamó. Y más tarde agregó: «Tengo pánico que a que no se apruebe la subida de cuotas, porque si sale rechazada tendrémos dos millones menos en la cuenta de resultados al final del ejercicio».

A los que opinan que el peso en el presupuesto de la plantilla deportiva es excesivo, algo prácticamente unánime entre los compromisarios intervinientes, Zárate les contestó que éste desciende del 61% del ejercicio anterior al 56% del actual. El presidente apostilló que «en este capítulo estamos buscando los puntos en los que rascar gastos, pero tenemos claro que donde debemos volcar el esfuerzo del club es en la estructura que está en el campo».

El contador de la junta hizo especial hincapié en la política de bonificaciones en los carnets, que afecta a los jóvenes, discapacitados, jubilados con más de 25 años de antigüedad en el club, unidades familiares con más de tres abonados y a los cuatro socios que continuaron pagando su carnet durante la Guerra Civil (1936-39).

La mayor parte de los intervinientes se mostraron en contra de la subida de cuotas, aunque los hubo que pidieron un voto favorable, como hizo César García en representación de la plataforma Athletic Eup! que intentó sin éxito presentarse a las últimas elecciones.

En lo que hubo un criterio casi unánime fue en pedir a la junta que exija un sacrificio económico a los futbolistas, algo que ya hizo el ex-presidente Ignacio Ugartetxe, quien como se recordará logró que buena parte de ellos aceptaran reducir su ficha en un 15%.

A pagar nos toca....pocas ganasssss.....

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