martes, diciembre 04, 2007

Rematan en el hospital a la cantante mexicana herida en un atentado


La violencia campa por sus respetos en México. Los principales responsables son los narcotraficantes, que han logrado penetrar en todas las estructuras de la sociedad. Son tan poderosos que su forma de vida ha desarrollado una 'estética narco'. La última víctima ha sido la cantante Zayda Peña Arjona, de 28 años, conocida como La Dama del Sentimiento.

Su muerte -que según la Policía parece ser un crimen pasional lésbico- contó con todos los ingredientes de una película de acción y, por desgracia, una vez más la realidad superó a la ficción. El sábado, un hombre armado disparó a la víctima por la espalda, dejándola herida, y mató a su amiga Ana Bertha González y a Leonardo Sánchez, encargado de un establecimiento hotelero de la ciudad de Matamoros, la capital de Tamaulipas, en el estado fronterizo con Estados Unidos asomado al golfo de México y uno de los más 'calientes' del país. Pero la tragedia no quedó ahí. Pocas horas más tarde, un sicario que logró burlar la seguridad penetró en el hospital Alfredo Pumarejo de la misma localidad, donde Zayda Peña era atendida y acribilló con disparos en la cabeza, hasta rematarla, a la interprete de 'Tiro de gracia' y 'Amor ilegal'.

La Policía local no tiene pistas sobre la identidad de quien ordenó el brutal y atrevido ataque contra la joven vocalista de Zayda y los culpables.

La intérprete comenzó su andadura artística con 15 años. A los 18 lanzó su primer disco y en 2001, inició su carrera dentro de la música grupera apadrinada por Lupe Esparza, el líder de Broncos, uno de los conjuntos de más éxito en el género de moda en el norte de México que habla de amor pero también de muerte, de drogas y de delincuencia.

Todo 'grupero' que se precie debe calzar botas tejanas de pieles exóticas -serpiente o cocodrilo preferiblemente- y tocarse de un gran sombrero vaquero, todo ello habitual entre los narcos mexicanos.

Las mujeres no escapan a la usanza: pantalones apretados, ombligo al aire, chaquetas de ante con flecos en las mangas, o mejor, sostenes con colgantes sobre el estómago. Las melenas, onduladas al viento, pero controladas por el consabido sombrero. Así vestía la rubia Zayda.

Los narcotraficantes, protagonizan letras de los corridos -prohibidos en algunos estados- , viven en mansiones ostentosas donde tras los altos muros se esconden piscinas cubiertas, capillas, casas de muñecas, animales exóticos, jardines versallescos y otros caprichos que sólo el dinero de la droga puede pagar.

La 'onda narco' llega al vestuario, a los automóviles de lujo, pero lo malo es que también impera en la calle. Las víctimas de la violencia 'narco' en lo que va de año en México casi llegan a las 3.000.

Entre los casos con más repercusión se encuentra también de de Trigo Figueroa, hijo del cantante Joan Sebastián. El joven fue asesinado en agosto del año pasado de un disparo en la nuca al termino de un concierto de su padre.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pobre muchacha que Hico para que la mataran. Quen paz descanse.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...