jueves, enero 31, 2008

Sean Young toca fondo


Lástima que el 'Tomate' ya no pueda emitir las imágenes. Sean Young la armaba el pasado sábado en la entrega de galardones del Gremio de Directores en Los Ángeles, donde se presentó glamourosa y borracha. El premio gordo de la noche fue para los Coen, aunque el resto de nominados recogía una medalla en la cena. Cuando le tocó el turno a Julian Schnabel, un grito de «¿piérdete!» interrumpió su agradecimiento. El pintor cineasta, con el aplomo que otorga dirigir en pijama y recibir premios en pareo, se cabreó: «¿Quién ha dicho eso?». Y encontró a Sean Young entre botellas de chardonnay: «Tómate otro cóctel, guapa. ¿Por qué no subes y terminas mi discurso?».

Los servicios de seguridad la invitaron a abandonar la gala. A la mañana siguiente, la actriz debió de sentirse tan mal entre el bochorno y la resaca que ayer trascendió su ingreso en una clínica de desintoxicación. La fascinante replicante de 'Blade Runner' tiene hoy 48 años y sobrevive gracias a papelitos en series como 'CSI'. Deja atrás un divorcio, dos hijos y una filmografía que en los 80 la encumbró a las portadas. «Sean ha luchado con esta adicción desde hace muchos años», ha precisado su representante. Vaya sorpresa.

La protagonista de 'Dune' y 'Sin salida' ha hecho las delicias de los tabloides sensacionalistas. Hace dos años intentó entrar haciendo eses a una fiesta de 'Vanity Fair' a la que no había sido invitada. A Tim Burton todavía se le eriza la melena cuando recuerda el rodaje de 'Batman vuelve'. Ya había elegido a Michelle Pfeiffer para el papel de Catwoman, cuando llamaron a la puerta en el plató de la Warner. Era Sean Young ronroneando y disfrazada de mujer gato. No podía soportar que Kim Basinger la hubiera reemplazado en el primer 'Batman' al sufrir un accidente montando a caballo que le obligó a abandonar el rodaje.

Nacida en 1959 en Kentucky y formada como bailarina y modelo, Young empezó a ganarse la fama de conflictiva en el plató de 'Blade Runner', donde Harrison Ford estuvo a punto de 'retirarla' de verdad. Su personaje de Rachel apenas era un boceto esbozado por el dibujante Moebius. La belleza de aquella desconocida de 22 años lo convirtió en un icono de la época: un androide con hombreras de pasarela y gestualidad kabuki, que ni siquiera sabe que no es humano.

Charlie Sheen también soportó el genio de la actriz en 'Wall Street'. En la fiesta de fin de rodaje, le colgó en la espalda un cartelito para regocijo de todo el equipo: «Soy una auténtica zorra». Sin embargo, el suceso que provocaría su mudanza de Los Ángeles a Arizona ocupó páginas y páginas en la sección de tribunales. Todo empezó en el plató de 'Impulso sensual' (1988), donde Young vivió un romance con un casado James Woods. El acoso al que sometió después al actor incluyó el envío de fotos de animales destripados. Desde que Woods ganó el juicio la actriz no levantó cabeza.

Fuente:
elcorreodigital.com

1 comentario:

Mike dijo...

Jo... pobreta...
Eso sí, por lo visto el papel con el que más parece identificarse es con el de Ace Ventura xD

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