viernes, enero 04, 2008

Segunda parte de ‘Cuando los cómics se llamaban tebeos: La Escuela Bruguera 1945-1963


Cuando los cómics se llamaban tebeos (Ediciones El Jueves, 2004) fue el título escogido por el crítico, investigador y guionista Antoni Guiral (Barcelona, 1959) para la primera parte de su revisión sobre los tebeos de humor de Bruguera, la editorial que copó el mercado desde la posguerra hasta los primeros años 80 gracias a series tan populares como Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape y La familia Cebolleta. "La idea surgió cuando, en uno los cursos que coordino para la Universidad de Barcelona", explica Antoni Guiral, "uno de los temas a tratar fue precisamente el de la Escuela Bruguera. Me pareció un material excepcional y relativamente desconocido hoy en día". Ese primer volumen abarcó la etapa entre 1945 y 1963. Su buena acogida ha facilitado ahora la aparición del segundo, Los tebeos de nuestra infancia (Ediciones El Jueves, 2007), un libro igual de documentado e ilustrado que el primero, que recorre el periodo restante hasta 1986, año en que el coloso editorial cerró sus puertas.

Antoi Guiral, galardonado con el Premio a la divulgación de la historieta en el pasado Salón del Cómic de Barcelona, escogió precisamente 1963 para diferenciar las dos épocas de Bruguera, porque ese año empezó a aplicarse la censura franquista sobre publicaciones infantiles y juveniles. "Hubo otros factores. Por aquel entonces, empezamos a entrar en la etapa de desarrollo económico que nos llevó a un país distinto y, además, desaparecen algunos de los principales creadores de la Bruguera original. Entre 1960 y 1962 mueren Jorge y Cifré, por ejemplo".
A ello se añadió la política de expansión de la editorial, que saturó el mercado en los años 70 y a la larga le condujo al cierre, anquilosada por su propio tamaño y su incapacidad para adaptarse a los nuevos tiempos. La Editorial Bruguera desapareció en el año 1986, siendo adquirida posteriormente por Grupo Zeta y relanzada como Ediciones B.

Los tebeos de nuestra infancia incluye además un DVD con más de 300 páginas escaneadas, una pequeña muestra de la gran cantidad de tebeos que manejó Antoni Guiral durante su investigación. "No existe ningún centro público de documentación donde se guarden todos los tebeos publicados en España", se queja el autor, "y eso es necesario porque estamos perdiendo un legado cultural que es nuestro. Para investigar sobre tebeos hay que disponer de ellos, y yo no soy un coleccionista. Varios particulares me han dejado ver los suyos, otros los he podido leer en el archivo de Ediciones B, y otros los he comprado. Me he gastado mucho dinero, porque el mercado de tebeos antiguos es caro".

Además de los citados Jorge y Cifré, otros autores capitales de los tebeos de aquella época fueron Vázquez (La familia Cebolleta, Anacleto Agente Secreto), Peñarroya (Gordito Relleno), Escobar (Carpanta, Zipi y Zape) y Raf (Sir Tim O'Theo). Sin embargo, el autor de mayor éxito del momento fue Francisco Ibáñez, el creador de Rompetechos y Mortadelo y Filemón, y el único que ha mantenido la popularidad hasta nuestros días. Mortadelo y Filemón --un "chorro de oro" para Bruguera, en palabras del propio Ibáñez--, cumplieron el medio siglo en el 2007 y todavía siguen en activo con gran éxito comercial.

Fuente:
elperiodico.com

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