lunes, marzo 17, 2008

Titin III y Laskurain jugarán la final del Parejas contra Olaizola II y Mendizabal I


Titín III puso un nuevo mojón en su carrera profesional. Consumó una hombrada que sólo está al alcance de los privilegiados. De las estrellas. De esos hombres capaces de por sí solos marcar el devenir de un partido de pelota. De los que gozan de unas condiciones innatas para superar retos casi imposibles.

El desafío de ayer no era fácil. Compareció en el Atano III de San Sebastián, junto a Aritz Laskurain, para enfrentarse a Olaizola II y Mendizbal I, en la último choque de la liguilla de semifinales del Campeonato de Parejas. Se dilucidaba una importante cuestión de por medio. El definitivo cruce para la gran final.

Aimar Olaizola pasaba con sumar cinco tantos. Mientras que el riojano tenía que ganar por 22-17 o menos tantos. Había un antecedente vivido en los cuartos de final de la competición muy negativo. Cuando el campeón del Manomamista y su fiel escudero se impusieron (22-16) en el frontón Labrit de la capital navarra.

El panorama era muy cómodo para el navarro y altamente intrincado para el emperador de Tricio. El primero logró su objetivo a los 11 minutos de iniciarse el duelo. Con tres fogonazos de la casa, una paradita al 'txoko', un gancho revestido de imaginación, una dejada de sotamano, un saque y un error de derecha de Laskurain, certificó su pase a la final.

A estas alturas, el marcador reflejaba un inquietante 5-3 para el campeón del Torneo del Cuatro y Medio. Incluso disminuyeron mucho más sus opciones cuando sus rivales pusieron tierra de por medio, 12-9. Titín III se sacudió el encasquillamiento que arrastraba como sólo saben hacerlo los elegidos. Optó por retrasar unos metros su posición para entrar a todo lo que le llegaba por el aire, cambió de pelota y fue buscando la posición de un Mendizabal II.

Con una tacada de 13 tantos, y con un Laskurain que se soltó la nerviosera, materializó una proeza de la que ni sus propios seguidores, que se dieron cita en el recinto donostiarra, llegaron a soñar. El resultado final inapelable: 12-22. Y su objetivo cumplido con una manera que no deja resquicio a las elucubraciones.

El tembleque que mostró en el resto de los saques Oier Mendizabal resultó determinante. Con esta jugada acusó seis tantos, aunque Titín III, que saber leer los partidos a la perfección, sacó bombeado y cerca de la pasa con el fin de evitar las entradas de aire del benjamín de los Olaizola.

El pelotari de la tierra del vino, soberbio. No falló una sola pelota y finalizó 11 tantos, algunos de ellos espléndidos por su ejecución. Por lo tanto, las incógnitas que gravitaban sobre el Parejas han quedado despejadas. La final será el mismo partido disputado en el Atano III. Y el escenario podría ser el Ogueta de Vitoria.

En el choque con el que se inició el festival, Del Rey y Martínez de Eulate vapulearon (22-10) a Berasaluze IX y Pascual. Y esta tarde (16.30) regresa al tajo Martínez de Irujo, en Tolosa, después de dos meses y medio alejado de las canchas. Esta vez tendrá cubiertas las espaldas por Oskar Lasa. Sus contrarios, serán Xala y Nalda III.

1 comentario:

Anónimo dijo...

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