jueves, junio 19, 2008

El violin de Wei Ming

Se llama Wei Ming, pero sus amigos de siempre le llaman Vivaldi. Desde hace seis años se pasea por Bilbao, amplificador y violín a cuestas. Es un músico de calle que lleva como única compañía el concierto para orquesta y violín de Branderburgo y algún que otro seguidor. Ayer no cargó con su instrumento. A las puertas del metro, en la plaza de Unamuno se mostró cabizbajo tras un cartel escrito a mano y con impresora que reza: "La Policía me ha robado mi violín".


A su lado un cuaderno con más de 400 firmas conseguidas en una mañana y su representante. Así se hace llamar Rafael Iraultza, uno de esos amigos de la calle que, cerveza y puro en mano colaboró ayer en la campaña por el violín que Vivaldi no podía hacer ya que Wei Ming sólo habla inglés y francés. Un movimiento de cabeza como agradecimiento a cada una de las firmas era lo único que pudo ofrecer. Estaba mudo sin su instrumento.

"No sé que sentido tiene el acoso policial del que ha sido objeto habida cuenta de que ha sido incluso detenido, esposado. Es su alma, su vida, su esencia, su razón de vivir, este tío sin la música no puede salir adelante", explica indignado su representante. Rafael no lo entiende pero, fuentes municipales, aseguran que cada actuación policial se ha debido "al requerimiento expreso de vecinos y comerciantes de las zonas donde tocaba". La calle Correo, Unamuno y el Portal de Zamudio, son sus zonas favoritas para tocar.

Como contrapartida a su música y, además de la calderilla recibida por los paseantes del Casco Viejo, recibió varias multas por valor de 150 euros que se le han ido acumulando. El precio que tiene que abonar para poder recuperar su violín es de 650 euros. El impago de las multas y las denuncias vecinales han provocado que la guardia urbana le requise su bien más preciado. Fuentes municipales aseguraron que incluso en una ocasión "fue detenido por desobediencia". Wei Ming siempre se ha negado a dejar de tocar, de hecho uno de los motivos de las denuncias fue ese, que se pasaba horas y horas tocando en el mismo punto de las Siete Calles.

No recibe ayudas de la Seguridad Social. Tampoco se beneficia de la renta básica: "Vive honestamente de su trabajo en la calle. Se busca la vida como puede" defiende su colega. Primero el miércoles le requisaron el amplificador con el sonido de la orquesta que le acompañaba y el jueves tarde el violín. "Cuando vieron que era capaz hasta de tocar a capela se lo requisaron también", apostilla Rafael.

El instrumento de Stradivarius es su vida. Nacido en Corea del Sur ha viajado por varios países puliendo su arte hasta concluir en París. "Literalmente es licenciado porque tiene una carrera de música de diez años. Es un lujo y un privilegio para Bilbao", comenta Rafael, su fan más fiel. Asegura que a veces llora. cuando Wei Ming toca Sherezade, de Rimski Korsakov.

Ayer Vivaldi no pasó inadvertido. En sólo cinco minutos trece personas firmaron. María Guisado fue una de ellas. "Me parece una vergüenza lo que le han hecho a este señor", indica mientras El representante de Wei animaba a los transeúntes. Una ardua tarea para una persona de la calle a la que muchos no escucharon: "Soy abogado pero me he decantado por la vida bohemia", admitió con simpatía. Artista callejero y representante improvisado, permanecerán unidos hasta conseguir el violín.

La Policía Municipal le ha requisado su violín debido a denuncias de vecinos y comerciantes por el alto volumen

Recoge firmas desde ayer en el acceso del metro de Unamuno y ya suma más de 400 adhesiones a su causa

Fuente:
deia.com

Por otra parte me han llegado unos videos en los que podeis ver sus declaraciones a la tele.

Lo teneis aqui en su versión subtitulada en castellano:
http://es.youtube.com/watch?v=SIfk4g55XEE&feature=user

Y aqui en su versión subtitulada en euskera:
http://es.youtube.com/watch?v=zl_3atZqrwM

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