jueves, julio 10, 2008

Llega Pagafantas

«El País Vasco es la Laponia sexual, el Polo Norte de la libido, la sección de congelados de la ONU». Borja Cobeaga reflexiona en su blog sobre «el auténtico problema vasco». Hasta el punto de iniciar su perfil biográfico con una agridulce confesión: «Nací en San Sebastián en 1977, una ciudad preciosa pero complicada para entablar relaciones con las mujeres». Siempre quiso rodar una película en la Euskadi real, «aquella en la que los bares cierran pronto y se folla poco». Nada que ver con los filmes de Julio Medem, «que contienen demasiado sexo como para considerarlos cine vasco».

'Pagafantas' servirá para exorcizar los traumas de un director que ha conjugado la sonrisa en clave amarga. En su primer corto, 'La primera vez', una anciana de 70 años se empeñaba en perder la virginidad; 'Éramos pocos', nominado al Oscar hace un par de años, contaba la mejor manera de suplir el abandono de una esposa y madre: buscar en el asilo una abuela que borde la tortilla de patata. Cobeaga define su salto al largo como «'American Pie' dirigida por Kaurismaki, una comedia en apariencia muy gamberra pero con un poso de amargura bestial».

El título se lo dio Nacho Vigalondo, con quien coincidió en la UPV, en un piso de Malasaña y en la alfombra roja de Hollywood. 'Pagafantas' es el pringado al que le gusta una chica que sólo lo ve como un amigo sin peligro sexual. El que le paga las Fantas. «El chaval nunca dirá nada, nunca confesará sus intenciones reales. Sólo estará merodeando a la chica, siendo su mejor amigo, su confesor, su paño de lágrimas. Para ver si en algún momento cae algo, si en un instante de debilidad ella lo ve con distintos ojos».

Cobeaga pretendía rodar su ópera prima en su San Sebastián natal, pero al final se decantó por Bilbao «porque no les ha importado tanto justificar una ayuda especial». Hoy ha tomado un entorno habitual del 'pagafantas': la discoteca. La estética setentera de la sala Garden en Deusto -paredes forradas de espejos, neones rosas en la barra- retrotrae a 'Boogie Nights'. Gorka Otxoa es el 'pagafantas'. «Siempre ha hecho muy bien el papel de pánfilo, del patético al que le dan collejas», alaba Cobeaga, que le dirigió en 'Vaya semanita', el primer programa que osó reírse de la idiosincrasia vasca.



A su lado, otro icono del nuevo humor televisivo, Ernesto Sevilla, el Gañán de 'La Hora Chanante'. Y un encanecido Oscar Ladoire, en un guiño a esa 'comedia madrileña' que le tuvo como rostro habitual. Cobeaga desgrana en su blog las incidencias del rodaje. Ha despeñado una furgoneta por las escaleras del Arenal en una secuencia de acción y creyó vivir una alucinación la noche en que la Plaza Moyua se llenó de banderas españolas para celebrar la Eurocopa. «Fue como ver a Michael Bay hacer un plano fijo».

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...