Se rompe el cuello durante un partido... ¡y sigue jugando!

Spencer Trapp, un joven jugador de fúbol americano de Superior, un High School de Nebraska, puede dar gracias a Dios por estar vivo.
El chico de 18 años se rompió el cuello (se fracturó la quinta vertebra) y durante el segundo cuarto de un partido que disputó el pasado viernes, con tan buena fortuna que la rotura no le provocó ni una parálisis total o la muerte, que es lo que suele ocurrir con esta clase de roturas.
Trapp, que no se dio cuenta que se había roto el cuello,... ¡siguió jugando hasta el descanso y participó en dos jugadas más! En el vestuario empezó a sentir molestias, y al ser examinado por un médico se percató de la gravedad de su lesión.
Para la familia del joven jugador lo que le ha ocurrido a Spencer Trapp es un milagro.

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