miércoles, diciembre 17, 2008

Cruise redime a la Alemania nazi

No todo en la Alemania nazi era nazi. Como no todo en Tom Cruise es el guaperas arrogante de las películas de acción. Un cuarto de siglo después de que debutara como protagonista en una película, el actor de 'Misión Imposible' y la Iglesia de la Cienciología quiere redimirse salvando el honor de la Alemania de Hitler a través de 'Valkiria', que se estrena en EE UU el 26 de diciembre.

«Las promesas de paz y prosperidad del Führer se han ido cayendo por el camino, dejando a su paso un rastro de destrucción. Las atrocidades cometidas por las SS de Hitler son una mancha en el honor del Ejército alemán». Así era la reflexión que el coronel Claus von Stauffenberg escribía en su diario en el frente de Túnez, poco antes de que un impresionante ataque aéreo casi acabase con su vida y le dejase con un ojo de cristal.

Impresionante, al menos en la superproducción de Hollywood dirigida por Bryan Singer, que en esas primeras escenas de guerra deja a la audiencia con el corazón encogido, gracias a un multimillonario presupuesto de entre 75 y 90 millones de dólares, según a quien se le pregunte.


Cruise encarna a ese noble militar de ascendencia aristócrata, que en el verano de 1944, cuando las tropas aliadas ya habían invadido Normandía, llevó a cabo personalmente el intento de asesinar a Hitler que más cerca estuvo de lograrlo. Milagrosamente, el Führer salió intacto de la explosión que se produjo bajo su mesa.
«Es bueno que el mundo sepa que en Alemania había gente que se levantó contra Hitler para detener sus atrocidades», decía el pasado lunes Eddie Izzard, uno de los doce actores que se alinearon en un hotel neoyorquino para hablar del estreno navideño. Todas las grabadoras estaban en el centro de la mesa, en torno a la silla de Tom Cruise, que llegó el último, como una estrella a la que esperaban sentados sus colegas de reparto.

Fue la única licencia de superestrella que se tomó. El actor se encargó de conectar personalmente con todos los periodistas, de bromear con sus colegas y de responder con humildad a todas las preguntas, incluso mucho después de que los publicistas apagaran los micrófonos y fruncieran el ceño. «Nada de preguntas personales», habían advertido al entrar. «Esto es sólo sobre la película».

En esta fase de rehabilitación pública Cruise quiere que se olviden sus entradas en helicóptero, los saltos en el sofá de Oprah Winfrey para anunciar que estaba enamorado, o la violenta discusión con el presentador Matt Lauer sobre los antidepresivos que tomaba Brooke Shields para tratar su depresión posparto. «Entiendo que eso resultó arrogante. No es quien soy», se ha disculpado Cruise esta semana en 'Today Show'.

Stauffenberg le viene a medida para la nueva misión, «un hombre extraordinario por todo lo que leí, de ideas nobles y gran integridad». «Nunca me encontré con nada malo sobre él. Era respetado por sus hombres, siempre tenía la puerta abierta para ellos». Un aristócrata religioso que acepta matar y convertirse en un traidor para salvar no ya a su país, dice al principio de la película, sino «vidas humanas».
Pero 'Valkiria', por bien hecha y entretenida que resulte, no entrará en la galería de sus películas más memorables, donde brillan 'El color del dinero', 'Magnolia' y 'Nacido el 4 de julio'. Bryan Singer ('Sospechosos habituales', 'Superman Returns') lo sabe. «Siempre supimos que es un 'thriller', que está hecha para un público más amplio, no apuntábamos a ganar premios».

Pero hasta un 'thriller' de Hollywood en el que la Historia ha escrito ya el final echa en falta otra trama de fondo que haga de gancho, como en 'Titanic'. Un problema que Cruise reconoce como el mayor reto de la película. «Lograr que el espectador se meta tanto en ella que vibre con el suspense, aunque ya sepa lo que va a pasar». En España habra que esperar al 30 de enero para ver si lo logra.

Fuente:
elcorreodigital.com

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