miércoles, enero 21, 2009

Reivindicando los 80 I

Pongo estas lineas, clásico entre los clásicos, porque yo soy de los 80....

El objeto de esta misiva es la de reivindicar una generación, los 80.

La de todos aquellos que fuimos jóvenes entre los 80 y 90 (un par de
años arriba, años abajo), la de los que estamos currando de algo que
nuestros padres ni podían soñar, la de los que vemos que el piso que
compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de los que
estaremos pagando nuestra vivienda hasta los ¡60 años!.

Nosotros, no estuvimos en la Guerra Civil, ni en mayo del 68, ni corrimos delante
de los grises, no votamos la Constitución y nuestra memoria histórica
comienza con las olimpiadas del '92.

Por no vivir activamente la Transición se nos dice que no tenemos ideales y eso que sabemos de política más que nuestros padres y de lo que nunca sabrán nuestros
hermanos pequeños y descendientes.

Somos la última generación que hemos aprendido a jugar en la calle a las chapas, la peonza, las canicas, la comba, la goma, el rescate o el bote bote y, a la vez,
somos la primera que hemos jugado a videojuegos. Hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color.

Los Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y seguimos oyendo) que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de
nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice.

Se nos ha etiquetado de generación X y tuvimos que tragarnos 'bodrios' como:
Reality Bites, Melrose place o Sensación de vivir, que te gustaron en
su momento, pero... vuélvelas a ver, verás que chasco. Somos la
generación de Compañeros, de Al salir de clase...Lloramos con la
muerte de Chanquete, con la puta madre de Marco que no aparecía, con
las putadas de la Señorita Rottenmayer.

Somos una generación que hemos visto a Maradona hacer campaña contra la droga, que durante un tiempo tuvimos al baloncesto como el primero de los deportes (Gracias
Chicho!).

Hemos vestido vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante y con la
costura torcida; nos pusimos bombers sin miedo a parecer skin heads.
Nuestro primer chándal era azul marino con franjas blancas en la manga
y nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los 10
años (Esas J'hayber!).

Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era el día de Todos los Santos y no Halloween, cuando todavía se podía repetir curso. Fuimos los últimos en hacer BUP y COU, y los pioneros de la E.S.O. Hemos sido las cobayas en el programa educativo, somos los primeros en incorporarnos a trabajar a través de una ETT y a los
que menos les cuesta tirarnos del trabajo...

Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes que naciéramos, como si no hubiéramos vivido nada histórico. Nosotros hemos aprendido lo que era el terrorismo
contando chistes de Irene Villa, vimos caer el muro de Berlín y a
Boris Yelsin borracho tocarle el culo a una secretaria; los de nuestra
generación fueron a la guerra (Bosnia, etc.) cosa que nuestros padres
no hicieron; gritamos OTAN no! bases fuera!, sin saber muy bien qué
significaba y nos enteramos de golpe un 11 de septiembre.

Aprendimos a programar el video antes que nadie, jugamos con el Spectrum, odiamos a
Bill Gates, vimos los primeros móviles y creímos que Internet sería un
mundo libre. Somos la generación de Espinete, Don Pimpón y Chema 'el
panadero farlopero'.Los q recordamos a Enrique del Pozo cantando con
ganas abuelito dime tu...). Los mundos de Yupi y las pesetas rubias
con la jeta de Franco en algunas de ellas. Nos emocionamos con
Superman, ET, los Goonies o En busca del Arca Perdida.

Los del bocata de chorizo y mortadela y también Phosquitos, los Tigretones eran lo
mejor, aunque aquello que empezaba (algo llamado Bollycao) no estaba
del todo mal. Somos la generación del coche fantástico, Oliver y
Benjí... La generación que se cansó de ver las mamá chicho.

La generación a la que le entra la risa floja cada vez que tratan de
vendernos que España es favorita para un mundial.

La última generación que veía a su padre poner la baca del coche hasta el culo de maletas para ir de vacaciones. La última generación de las litronas y los
porros, y qué coño, la última generación cuerda que ha habido. La
verdad es que no sé cómo hemos podido sobrevivir a nuestra
infancia!!!!

Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos en la España de antes:

Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bags, hacíamos viajes de más de 3h sin descanso con cinco personas apretujadas en el coche y no sufríamos el síndrome de la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a
prueba de niños.

Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para
rodillas ni codos. Los columpios eran de metal y con esquinas en pico.
Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y solo
volvíamos cuando se encendían las luces.

No había móviles.

Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para
castigar a los culpables. Nos abríamos la cabeza jugando a guerras de
piedras y no pasaba nada, eran cosas de niños y se curaban con
mercromina (roja) y unos puntos y al día siguiente todos contentos.
Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una
mochila que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos,
ruedas!!!

Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos.
Si acaso alguno era gordo y punto. Estábamos siempre al aire libre,
corriendo y jugando. Compartimos botellas de refrescos y nadie se
contagio de nada. Sólo nos contagiábamos los piojos en el cole. Cosa
que nuestras madres arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente
(o los más afortunados con Orión).

Y ligábamos con los niñ@s jugando a beso, verdad y atrevimiento o al conejo de la suerte, no en un Chat.


Éramos responsables de nuestras acciones y arreábamos con las consecuencias. Sabias que se rifaba una ostia si vacilabas a un mayor. No había nadie para resolver eso. La idea de un padre protegiéndonos, si trasgredíamos alguna ley, era inadmisible, si acaso nos soltaba un guantazo o un zapatillazo y te callabas. Tuvimos libertad, fracaso, respeto, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.

Eres tú uno de ellos??

¡Enhorabuena!

Pasa esto a otros que tuvieron la suerte de crecer como niños, antes de que todos estos niñatos que hay ahora que se creen algo y no tienen respeto ni educación a nadie destrocen el mundo en el que vivimos.

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