lunes, enero 12, 2009

Manara y la Danae de Klimt

Una de las obras más famosas de Klimt está inspirada en la mitología griega, temática no muy habitual en la producción del maestro vienés -Leda es otro de los escasos ejemplos-.

Danae era hija de Acrisio, rey de Argos. El oráculo había pronosticado que el hijo de Danae mataría a Acrisio, por lo que éste encerró a su hija en una torre de bronce, al cuidado de una anciana y alejada del mundo.

Sin embargo, Acrisio no pudo evitar que su hija fuera seducida por Zeus, quien convertido en lluvia de oro, engendró en Danae el hijo no deseado por Acrisio.

El recién nacido sería llamado Perseo y cuando el rey conoció la noticia, encerró a su hija y su nieto en un cofre y los arrojó al mar, siendo recogidos en la isla de Séfiros por Dictis, hermano del tirano Polidectes.

A pesar de evitar la muerte a manos de su nieto, Perseo acabó con la vida de Acrisio, aunque fuera de manera accidental.

Klimt elude las referencias clásicas del Renacimiento y el Barroco -Tiziano o Rubens- al presentarnos a la joven Danae de manera aislada, sin ninguna referencia espacial, rodeada de elegantes y decorativas telas que enmarcan su curvilínea silueta.

La postura de Danae acentúa el erotismo y la sexualidad del momento de la seducción, recibiendo en su sexo la lluvia de oro que permitirá el engendramiento de Perseo. Las formas redondeadas -características del modernismo- y el color dorado aumentan la erotización del asunto, convirtiendo el maestro el desnudo en un elemento decorativo, según algunos especialistas.

Como bien dice J.M. Palmier: "La sensualidad y lo erótico están presentes por doquier; pero aquellas mujeres semidesnudas, aquellos cuerpos dormidos, habían sido aceptados por la burguesía y la aristocracia vienesa". En efecto, sus cuerpos desnudos nunca provocarán gran polémica, si exceptuamos las obras de la Universidad y el Friso Beethoven. El sueño se ha apoderado de la joven y se presenta totalmente aislada del espectador.

Para algunos críticos se puede interpretar como que Klimt ya no se siente amenazado por la mujer.Estilísticamente, destacaría la delicadeza de líneas gracias a su acertado dibujo, el empleo de tonalidades brillantes y el contraste de la piel dorada de Danae frente a las telas oscuras que la rodean. La línea sinuosa domina la composición, desapareciendo toda referencia espacial y eliminando la sensación de perspectiva tradicional. El resultado es una obra cargada de belleza que se ha convertido en símbolo de una época.



Pues Milo Manara reconstruyó la obra un poco y le quitó cualquier noción de pudor que tenía, un detalle interesante es que en la versión de Manara lo que está introduciendose en Danae es la lluvia de oro y lo que parece ser la sábana.

El patrón “Exótico” de la sábana es uno de los detalles más importantes de la original de Klimt. Además dando un toque de homenaje a la reconstrucción aparece la figura de Klimt y otros patrones representativos del pintor: En la parte superior aparecen las curvas del Árbol de la Vida del Friso de Stocklet.

Otra diferencia importante en la obra es el orgasmo mismo de la Dánae, en la versión de Klimt parece un orgasmo introspectivo, callado y personal, mientras que en la de Manara parece está a punto reventar en gritos.

Fuentes:
http://toledoadalberto.wordpress.com
http://www.artehistoria.jcyl.es

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