miércoles, mayo 27, 2009

Carta abierta de José María Faraldo sobre La Dama del Lago

El traductor en castellano de Andrzej Sapkowski (primero por la izquierda), José María Faraldo (primero por la derecha), se sincera y disculpa en la presente carta abierta:


Hola, soy José María Faraldo.

Llevaba mucho tiempo sin entrar en foros, por causa de mis muchas ocupaciones y hoy, desde una habitación de hotel de Bucarest, con un poco de tiempo para navegar, me he pasado a ver qué se comentaba sobre Sapkowski. Y me he quedado completamente anonadado con lo que he encontrado. La verdad es que no soy partidario de contestar a críticas, pienso que todo el mundo tiene derecho a decir lo que quiera y que las razones que uno tenga serán muy válidas para él y punto, el criticado tiene que aprender a vivir con ello. Lo que sucede es que esto de la internet ha convertido en algo desaforado y desmedido el mundo de la crítica. Escondidos en el anonimato se pueden decir las cosas que uno desee, sin tener información y sin la posibilidad de contrastar rumores y maledicencias. Por eso veo que la irritación y los insultos contra Bibliópolis/Alamut y contra el propio editor Luis Prado han crecido hasta un punto que resulta -desde mi punto de vista- inadmisible.

Supongo que es culpa mía, por no haberlo explicado antes. Luis Prado ha cumplido, y con creces, su función como editor y le estoy agradecido por ello. El hecho de que "La dama del lago" no se haya publicado todavía es única y exclusivamente porque yo no la he traducido. No hay misterio alguno, no hay traducciones en un cajón ni astutas maniobras de un editor que pretende sacarles los cuartos (?) a los lectores aviesamente. De hecho, como bien comprendéis todos, cada día que pasa sin "La dama del lago" en el mercado es un montón de dinero que el editor pierde. Nada lo compensa, ni nuevas ediciones de los otros libros ni otros libros del mismo autor.

La razón de que "La dama del lago" no esté traducida es también muy simple. Al terminar de traducir "La torre de la golondrina", habiendo traducido -aparte de muchas otras cosas- seis libros de la Saga de Geralt de Rivia en menos de cinco años, me quedé bloqueado. ¿Habéis oído hablar de eso de los bloqueos de los escritores? Pues existen, os lo aseguro. Me fue imposible seguir con Geralt. Se ha comentado mucho que mis traducciones son buenas. Yo no lo sé, lo que sí sé es que llevan un trabajo de todos los demonios. Después de "La torre de la golondrina" me fue simplemente imposible seguir.

Otro editor al que le importaran menos la calidad de sus libros me hubiera mandado al garete y hubiera buscado otro traductor, aunque fuera peor. ¿Qué más dará, si, viendo por otras editoriales, hasta las peores bazofias se venden? Sin embargo Luis Prado no lo hizo. Me dio la posibilidad de esperar el tiempo necesario. Incluso aunque ha perdido, os lo puedo asegurar, muchas ventas.

Para intentar romper mi bloqueo le ofrecí que hiciéramos primero "Camino sin retorno", que eran una serie de textos fáciles y además en buena parte ya traducidos por mí en otras ocasiones. Y por ello salió este libro antes que La dama del lago.

La jugada no sirvió. Yo seguía sin poder enfrentarme a "La dama del lago". Y entonces fue el propio Luis Prado quien, otra vez, en vez de darme una patada y mandarme al cuerno, me ofreció que hiciera Narrenturm. Luis pensaba que hacer algo completamente distinto de Geralt, pero al mismo tiempo relacionado, me serviría para volver a ponerme en onda. Y lo acepté. Yo había calculado que terminaría Narrenturm en seis meses. Pues bien, ha sido año y medio de dedicación casi exclusiva (¡y pese a ello he tardado dos meses menos que mi buena amiga Barbara Samborska, la traductora de "Narrenturm" al alemán!). La dificultad de Sapkowski no se ve en el texto terminado, que ha de fluir para que el lector se vea arrastrado por sus palabras, pero el trabajo que hay detrás podría llenar varias estanterías, os lo aseguro. Estoy muy satisfecho con "Narrenturm", es lo mejor que creo haber traducido nunca.

En fin. "Narrenturm", junto con el tiempo transcurrido, me han vuelto a abrir el apetito de "La dama del lago". Y he comenzado de nuevo con la Saga, con el que será el último libro. No sé lo que tardaré, por supuesto. En algunos foros al parecer se preguntaba por cuánto iba traducido. Pues bien, para que nadie se llame a engaño: algo más de un tercio en lo que yo llamo "boceto". Lo cual significa que todavía hay para rato. Aunque os puedo prometer que lo haré con la mayor rapidez que me sea posible, eso sí. Andrzej, cada vez que me ve, me dice lo mismo: "José, traduce "La dama del lago", que nos matan los lectores". He leído en foros que se ha planteado el ir a ver en grupo a Sapkowski cuando venga a la Feria del Libro de Madrid y comentarle vuestra irritación por la tardanza. Pues bien, yo os animo a hacerlo, y con pancartas o lo que queráis. El maestro se va a alegrar de ver a sus lectores, a los que respeta mucho, como ya saben los que le han visto antes, y además, vais a daros cuenta de que él comprende muy bien lo que significa esta tardanza para vosotros.

Me gustaría de todas formas que comprendierais dos cosas. Una es que entiendo vuestra ansiedad por ver el final. Yo me leí la saga antes de que Andrzej hubiera escrito el último y rezaba todos los días para que no le diera un patatús al autor antes de terminarla. Pero aún así fijaos: la editorial francesa, en seis años, sólo ha sido capaz de sacar los dos primeros libros (en unas traducciones bastante malas, por cierto). La editorial portuguesa sacó uno sólo (¡traduciéndolo del francés!) y desapareció. Los alemanes, en ¡doce! años -desde que salieron los dos primeros libros de la saga- no han sido capaces de sacar más que uno más (con una traducción de Erik Simon aceptable, pero plana y sin matices). Y la actual edición en inglés empieza por mal camino: en tres años dos libros, sí, pero saltándose "La espada del destino" de por medio. Aparte de ello con una traducción de andar por casa que, por lo que me contaron, llevaban ya haciendo desde mucho tiempo atrás. Y sé que esto no consuela a nadie, pero quiero que veáis que Bibliópolis/Alamut, que para colmo es una editorial pequeña y artesanal, tampoco lo ha hecho tan mal.

Y aquí llega la segunda cosa que quería contaros: quiero romper no una sino mil lanzas por Luis Prado. Una por razones profesionales: no conozco editor que arregle sus cuentas con los sufridos traductores como él (de verdad: no os hacéis una idea de hasta qué punto está mal pagada la traducción literaria, si os digo que la mayor parte de los traductores no saca más de mil o mil quinientos euros antes de impuestos por un libro ya os haréis una idea). Tampoco conozco a otro editor que pague tan puntualmente su correspondiente porcentaje de ventas (algo que está obligado por la ley, pero que las editoriales españolas no suelen cumplir nunca).

Y otra por razones de simple fan de la literatura. Y es que en algún momento hay que poner los puntos sobre las íes y llamar a las cosas por su nombre. No todas las editoriales son iguales y no todo el trabajo y el esfuerzo es el mismo. Hay editoriales que no gastan un duro en traducciones ni correcciones de estilo, que compran los derechos de los libros en las ferias a pelotón, sin mirarlos, sólo por que se los ofrecen los agentes "amiguetes". Y sin embargo, como controlan el acceso al mercado y a los medios de comunicación de masas, siguen vendiendo y produciendo la misma basura, sin respeto a los autores, a los traductores, a los lectores en suma.

En Bibliópolis/Alamut se pueden haber cometido errores, pero desde el principio el único afán de la editorial ha sido proponer libros de calidad que ninguna otra editorial se atrevía. Por eso tanto esfuerzo con Sapkowski -y con muchos otros libros hermosísimos que no han tenido tanta suerte-, un esfuerzo que os aseguro yo que lo he visto de cerca, muchas veces era en contra de toda racionalidad económica. Simplemente porque Luis Prado es una persona a la que le gustan los libros. Podréis estar de acuerdo o no con sus gustos o su selección, pero de verdad que lo único que os puedo decir es que es honrado con sus lectores y sólo ofrece lo que él piensa que es lo mejor.

No os llaméis a engaño: hoy día la literatura no hace rico a casi nadie. No ha habido ninguna conspiración con "La dama del lago" por la sencilla razón de que vender libros no es como vender pisos con plusvalía. En las condiciones actuales nadie gana demasiado con la literatura, ya ni siquiera las editoriales grandes, que forman parte de multinacionales y de las que la literatura no es ya más que una mínima parte, a veces mantenida para darles un barniz de prestigio o para influir en la opinión pública. Quizás Dan Brown se haya hecho rico, puede ser. Pero os aseguro que editoriales artesanales como la nuestra (y otras cuantas del mismo tipo, artesanal y apasionado, que las hay) no tienen más que para ir tirando y sacando más libros. Esto, por supuesto, no es asunto que a vosotros, como lectores, os deba concernir o inquietar. Si yo traduzco es porque me da la gana y si Luis Prado saca libros es porque quiere, no le vamos a echar la culpa a nadie, ni a lamentarnos.

No sé si os dais cuenta de todos modos de lo mucho que os agradezco vuestra irritación conmigo, por muy paradójico que esto resulte. Eso demuestra que mi/nuestra labor os interesa, que lo que hago no cae en saco roto, que es importante en vuestras vidas como también en la mía. Lamento que se haya llegado a este punto. Tenéis todo el derecho del mundo a pensar lo que queráis, a criticar, a enfadaros. Pero por favor, antes de tirar la piedra, pensadlo dos veces. Porque corréis el peligro de estar siendo injustos.

Fuente:
fantasymundo.com

La imagen la cojo de espejosdelarueda.org

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...