miércoles, junio 17, 2009

Mijaíl le canta a Raísa

Nadie conocía la faceta de vocalista de Mijaíl Gorbachov, el último gran dirigente de la desaparecida URSS, y hete aquí que tiene incluso un disco grabado. Él mismo lo anunció ayer. El móvil de su repentino impulso artístico es el intenso cariño que le sigue profesando a su fallecida esposa, Raísa Maxímovna. El álbum se llama 'Canciones para Raísa' y contiene siete romanzas que él mismo interpreta.

Nadie en Moscú ha olvidado la escalofriante imagen del ex presidente soviético abrazado al cuerpo sin vida de su cónyuge aquel 20 de septiembre de hace diez años, cuando tuvo lugar el entierro en el cementerio de Novodiévichi. «Es una pérdida irreparable que me ha sumido en una profunda pena», reconoció aquel fatídico día. En la calle, pocos reconocen haber sentido alguna simpatía hacia Raísa mientras vivía pero, en el fondo, todos admitieron estar apenados por su muerte. Toda la prensa rusa glosó entonces el ejemplo entrañable de aquella pareja. Uno de los titulares decía: «La muerte ha sido el terrible final de la historia de amor de Raísa y Mijaíl. El afecto no logró vencerla, pero ha logrado repercutir en todos nuestros corazones».


Gorbachov y su esposa, procedentes ambos de distintas regiones de Rusia, se conocieron en Moscú siendo estudiantes en la Universidad Lomonósov. Se casaron sin haber acabado aún la carrera y su primera vida en común discurrió en la residencia estudiantil. Tuvieron una única hija, Irina, madre a su vez de dos niñas, Ksenia y Anastasía. Pero una década no ha sido suficiente para curar la herida y Gorbachov sigue recordando a su compañera, la primera dama de la 'perestroika' como el primer día que la vio.

«El disco incluye las siete canciones de amor preferidas de Raísa Maxímovna. Las he interpretado yo mismo acompañado por Andréi Makarévich. Lo hemos sacado a subasta en nuestra puja benéfica en Londres y no se difundirá de forma masiva», declaraba ayer el último dirigente soviético con gesto ensimismado.

La puja tuvo lugar la semana pasada en la capital británica y asistieron personalidades de la talla del alcalde Boris Johnson, la esposa del primer ministro, Sarah Brown, la escritora J.K. Rowling y la actriz Vanessa Redgrave. Según describe Pável Palazhchenko, portavoz de la Fundación Raísa Maxímovna Gorbachova, durante la velada Gorbachov «tuvo que acceder a la petición de los presentes y cantar una de las canciones más emotivas».

La actuación «fue acogida con una tormenta de entusiasmo y aplausos», asegura. De hecho, en la subasta se recaudaron 1,7 millones de libras esterlinas (cerca de dos millones de euros). El dinero será enviado a dos clínicas infantiles de Moscú y San Petersburgo dedicadas a tratar la leucemia. Ésta fue precisamente la enfermedad que acabó con Raísa después de una titánica lucha, sesiones de quimioterapia incluidas, en la que su amado esposo se dejó la piel.

El ex dirigente comunista sigue así la estela del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, al que también le gusta cantar y que ha grabado varios discos con canciones de amor junto al cantante napolitano Mariano Apicella. Makarévich, el compositor y músico que le ha ayudado a grabar el compacto, que lleva el título de 'Songs for Raisa', es el líder del legendario grupo rockero Mashina Vrémeni (Máquina del Tiempo). La banda tiene ya 40 años, pero sigue deleitando con sus conciertos a sesentones y cincuentones, no sólo de Rusia, sino también de otras ex repúblicas soviéticas.

Fuente:
elcorreodigital.com

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