martes, febrero 14, 2012

País

Veamos: Contador dio positivo por una sustancia que no genera el organismo. Dio positivo en el análisis y en el contraanálisis. Hasta ahí, todo claro. La sustancia no solo estaba en su organismo ese día, sino un día antes de que diera el primer positivo, un día antes de que se comiera el mítico chuletón que según él fue el causante de que el clembuterol estuviera allí.


Ahora, al parecer, su propia teoría es que no fue por el chuletón, sino por un complemento alimenticio contaminado. Correcto. ¿Qué será lo siguiente: un chicle canucido? Se puede discutir si la norma es correcta, blanda o dura, pero no que no existiera. Es el deportista el que debe explicar –fehacientemente- por qué tiene eso en su organismo y no al revés. ¿Presunción de inocencia? ¿Les parece poca 18 meses sin sanción? Dicen que no afecta al rendimiento. Vale. ¿Y? Tampoco la cocaína de Maradona en USA’94. ¿Pero estaba en la lista o no? Italia: Basso, su mejor ciclista, se ve envuelto en la Operación Puerto y su propio país le sanciona y él confiesa.

Alemania: Ullrich, su mejor ciclista, se ve envuelto en la Operación Puerto y su propio país le sanciona y él confiesa. España: Valverde, su mejor ciclista, tiene una bolsa con su sangre en un piso dedicado al muy usual trabajo de almacenar bolsas de sangre –yo tengo mi sangre por cientos de pisos, es lo normal- y tiene que ser un juez italiano el que confirme que esa es su sangre, ya que en España nadie sabe nada e incluso hay periodistas que omiten su nombre –el de Valverde y decenas de nombres más- a sabiendas en las informaciones de la Operación Puerto. Contador da positivo y tiene que ser un tribunal mundial el que le sancione, ya que en España nadie sabe nada. Yo tengo claro el motivo: nos tienen envidia. Normal: sol, toros y barra libre.

Fuente:
Jorge Nagore para m.noticiasdenavarra.com

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