lunes, agosto 31, 2015

Agur Wes


domingo, agosto 30, 2015

Raúl García fichado por el Athletic


Cuatro años.

La noticia en As.


Viendo Narcos, la serie


Y por ahora disfrutando, a media temporada.

Drogas y acción, los buenos (aunque se intenta que con grises) yankis y colombianos en su Guerra de las drogas contra los malos (aunque se intenta que con grises) cárteles de la misma, en este caso centrados en el de Medellín con Pablo Escobar al frente.

Serie que se nos presenta con base histórica político-económico-social, por supuesto modelada en parte por la habituales licencias pro-imperio de las barras y estrellas, y engrandeciendo a su vez la figura del archirrival que nos ocupa, Pablo Escobar, así como la de sus perseguidores.

Vestuario, fotografía y demás de recibo, de nota, grabada con mimo y con pausa cuando es necesaria, y con arranques briosos cuando de eso se trata por parte del director, Jose Padilha, un nuevo grande del cine, responsable de las imperdibles dos películas de Tropa de Élite.

Películas de las que se trae a medio reparto sudamericano con Wagner Moura al frente, todos ellos voluntariosos, que se suman a varios rostros habituales de los últimos tiempos de las series yankis, para dar forma a este proyecto, esta realidad, que auna aquello de entretenimiento y calidad, alejándose del biopic, al mostrar un interesante reparto coral que hace profundizar la serie capítulo a capítulo.

Puntuación: Sobresale.
"Ahora Pablo tenía a quien temerle. A nosotros"

sábado, agosto 29, 2015

sábado, agosto 22, 2015

Aquella Aste Nagusia: El origen de las fiestas de Bilbao



Hasta 1978 Bilbao fue la única capital vasca que no tenía unas fiestas populares. Aquel año surgió la Aste Nagusia prácticamente de la nada. Hoy en día, ya nadie se plantea un Bilbao sin sus fiestas de agosto. La Aste Nagusia forma parte de la villa bilbaína y de la esencia de los bilbaínos. Nueve días al año en los que la ciudad se transforma y sus gentes salen a la calle.

Este documental nos cuenta como empezó todo.

Detención de punks en Bilbao durante la Aste Nagusia de 1985

viernes, agosto 21, 2015

No Crossover: El juicio de Allen Iverson (Documental completo en español)


En 1993, a la edad de 17 años, Allen Iverson, uno de los mejores jugadores de baloncesto estudiantil del país, se vio envuelto en una pelea en una bolera y en un juicio que a punto estuvo de apartarlo para siempre del baloncesto.

Una discusión entre los amigos negros de Allen Iverson y un grupo de clientes blancos pasó en pocos minutos a ser una auténtica batalla campal que tuvo como resultado una mujer herida a la que le cayó una silla en la cabeza.

El hecho de que sólo se detuvo y juzgó a los jóvenes negros que participaron en la pelea hizo que el juicio alcanzara una gran repercusión mediática, avivando el debate del racismo en la sociedad norteamericana.

 

miércoles, agosto 19, 2015

Tiburón Submarino, el documental dramatizado completo en español


Este documental de 90 minutos de duración, ahonda en la leyenda de ‘Submarino’, un enorme tiburón blanco que habita en las costas de Sudáfrica. De este tiburón que de 10 metros de longitud se dice que es el mayor tiburón blanco de todos los tiempos. Los lugareños creen que este animal es responsable de un sinfín de ataques mortales, pero su existencia no ha sido probada. Este documental explora la evidencia y plantea la pregunta clave: ¿existe ‘Submarino’ en realidad?

Todo ello acompañado de abundante documental gráfico y testimonios de supervivientes a sus ataques, en especial de los que sobrevivieron al naugragio del barco de avistamiento de ballenas, focas y tiburones Joyride, que vivieron en primera persona la realidad de Submarino....

Aquí os lo dejo.

domingo, agosto 16, 2015

Que divertida sorpresa la de U.N.C.L.E....!!


Mira tu que me gusta Guy Ritchie, como ya he dicho otras veces, me lo paso teta con su pelis cuando se pone en modo desvergonzado, siendo Lock and Stock, Snatch y Rockanrolla tres claros ejemplos de diversión desenfadada, con ritmo y estilo visual marca de la casa.

Y mira tu que no se por qué, me daba un perezón de la hostia acercarme a verme este asunto con Superman Cavill y el remero de la peli de Facebook/Llanero Solitario Hammer al frente del reparto, por más que la sugerente androide Vickander le diera un plus de personalidad al reparto de inicio. Lo siento, pero estos dos cachas no me dicen nada de entrada...y meter a Ritchie en modo espía....bufff...miedito, a ver si se nos va a poner serio/lento tipo El (magnífico) Topo de Tomas Alfredson, que fijo que no es lo suyo....

Y tanto que no es lo suyo, pues esta medio buddy-movie, medio comedia de acción disfrazada de peli de espías, se suma al comentado trío de pelis marcadas con el Desvergonzado Estilo Burbujeante Ritchie, siendo de lo mas divertido que he visto en mucho tiempo, con su humor, su acción y su musicota principalmente, con unos interpretes masculinos a los que miraré de otra manera desde ahora, con la Vickander comiéndose la pantalla como era de esperar, y con Elisabeth Debicki robando escenas cada vez que aparece en modo Cruella Deville/Paris Hilton/Bruja Mala Disney.

Una gozada de dos horas, colorida, chispeante, con homenajes marcados al mas puro spaguetti-western,  y montada esplendida desde su espectacular escena inicial en el Berlin de la Guerra Fria, hasta su cierre, que me ha dejado pensando: "Pués me vería otra de U.N.C.L.E. ahora mismo, a ver si la hacen rapidito.

Puntuación: Sobresale.
Quien dijo que el buen cine de autor no puede ser un blockbuster veraniego...??

PD1: Busca el cameo de Beckham

PD2: Sonrisa tonta en la boca desde hace tres horas llevo, que rato mas agradable oiga..!

jueves, agosto 13, 2015

¡No paguéis!


Página 140 del estupendo Con el agua al cuello de Petros Márkaris, primer libro de los tres que componen la denominada Trilogia de la Crisis, protagonizados una vez mas por el impagable Kostas Jaritos.

viernes, agosto 07, 2015

Me ha gustado Misión Imposible: Nación secreta


Me ha gustado porque me han gustado las anteriores, y esta es mejor. La mejor.

Me ha gustado porque la introducción con la música y el efecto despegue me ha puesto la piel de gallina.

Me ha gustado porque es mas de espías y menos de ladrones, aunque tiene lo suyo, y estoy en un momento en que se agradece algo un poco más refléxivo, aunque la adrenalina siga disparada y sea el motor del asunto.

Me ha gustado porque los momentos de adrenalina son muy buenos, e imposibles, como todos los de la saga, con sus artilugios, sus vehículos, sus persecuciones, sus armas, sus hostias y sus hostiones. El tema submarino y la persecución en Casablanca son sencillamente brillantes.

Me ha gustado porque me gusta Tom Cruise como actor, y la mayoría de papeles que ha elegido, y él es Ethan Hunt. Y en esta peli demuestra que ha sabido ir frenando y jugar con los demás.

Me ha gustado porque me gusta Simon Pegg, cuando es Simon Pegg, y aquí es Simon Pegg.

Me ha gustado porque me gustan los BMW.

Me ha gustado porque Rebecca Ferguson, a la que no conocía o no recuerdo conocerla, esta simple y llanamente inolvidable. Un actuación de primera, para una agente de Champions.

Me ha gustado porque me ha gustado el malo, con su cara de rata hija de la gran puta, lo borda Sean Harris.

Me ha gustado porque creo que son dos horas y pico de puro entretenimiento y evasión para adultos sin complejos hechos a la medida, perfectamente ejecutados para nuestros ojos.

Me ha gustado porque me lo he pasado bien.

Puntuación: Tengo que decirlo...??
Y me ha gustado porque me gusta la ópera, y escuchar Turandot....ahhhh...en Viena....ahhhhh...mientras malosos ochenteros y nuestros protas se matan entre ellos...doble ahhhhhh....


jueves, agosto 06, 2015

Soy Pilgrim de Terry Hayes


El escritor, periodista y guionista australiano Terry Hayes, lo da todo con nueva obra, que ya está convirtiendo él mismo en guión para el cine, como no podría ser de otra manera.

Y es que este novelón de 800 y pico páginas, es carne de pantalla grande desde su inicio hasta su final, cumpliendo completamente lo que dicen en todas y cada una de las frases utilizadas como reclamo publicitario en las guardas de contraportada, en resumen, no podrás dejar de leer, y puede ser la novela de espías que reinventa el genero en esta mediada nueva decada de Siglo XXI.

Resonando ecos de Bourne principalmente, del Le Carré más clásico, o de la parcial y proamericana lectura geopolítica de la entretenidísima Homeland, Hayes nos lleva a todo trapo a la caza de un hombre, el todolopuedo Sarraceno, que amenaza con acabar con Yankilandia tal y como la conocemos, todo ello motivado por su fervor religioso, y sus ansias de venganza por un suceso de su infancia. Tras él va, para tratar de impedir lo que nuestro maloso pretende, el super-mega-espía-norteamericano-que-te-cagas-de-bueno-de-secreto-y-de-super-hombre-en-todos-los-aspectos, que nos lleva en la lectura siempre en primera persona, por lo que escuchámos en todo momento lo listo y máquina que es, siendo entretenido todo lo que sabe eso sí, mientras vemos como deja con sus hechos pequeño al que le quieras poner de los vistos hasta ahora en cualquier medio. Este es nuestro Pilgrim del título, con su sobresaliente o más en todo lo que haga durante el libro, y con su moral y métodos cuestionables, con los que no pasa nada, claro, lo hace por el bien de su país.

Además de este eficaz motor principal de la historia, tiene tiempo y ganas el autor, para meternos en un par de investigaciones de asesinato en dos ciudades distintas del mundo, que le hubieran dado para una novela en si mismas, pero que son parte del todo en esta, y para contarnos ademas la vida y milagros de nuestros protas y unos cuantos secundarios, desde su niñez hasta la actualidad, dando un repaso al mundo en los últimos años, desde un punto de vista eso si, que es el del escritor, pero que no por ello deja de resultar sumamente interesante y pleno de contenido, pese a que en todo momento el autor tira por su Occidente natal y querido, y aunque llega a mostrar algún muerto en los armarios yankis y aliados, lo lleva todo al blanco y el negro, con los malos malísimos , terroristas ellos por la locura de su fé, adivina quienes, y los buenos buenísimos, esa autodenominada policía del mundo que todos conocemos, que no son ni terroristas, ni malos, ni torturadores, ni nada claro....porque lo hacen por el bien de su mundo....

En fin.

La cosa es que , si obviamos esta enorme parcialidad del autor, al fin y al cabo soy un lector de Occidente que lo que busco es pasar un buen rato, estamos ante una novela brutalmente entretenida, una muy buena obra de intriga, acción e investigación, de policías y espionaje, de guerras y guerrillas, que nos lleva desde Nueva York a Moscú, desde Afganistán a Alemania, pasando por Libia, Bulgaria o Egipto entre otros lugares, mientras el ritmo no para en ningún momento.

Puntuación: Sobresale
De rabiosa actualidad, perfectamente plausible, un novelón aderezado con muchas estupendas subtramas y muchos interesantes secundarios. Gratamente devorable.

PD1: Curioso homenaje del escritor a su tierra, poniendo al ejercito australiano a gran altura en un endiabladamente rápido y disfrutable capítulo.

PD2: La descripción en un par de parrafos que hace de Gaza es de hacérsela mirar. Completamente gratuita además.

PD3: La peli a la que está destinada puede ser cojonuda.

Un breve apunte sobre el manga de Hiroshima



Viñetas de Hiroshima de Keiji Nakazawa, el manga que leimos unos pocos sin pena ni gloria hace unos años, ahora, aprovechando el tirón del aniversario, oportunamente reeditado para hacer caja, bajo el título Pies descalzos.

Si te apetecen cientos de páginas de dramón y más dramón, esta es tu lectura veraniega.

miércoles, agosto 05, 2015

martes, agosto 04, 2015

"Jiggly Boy" Returns...and KG Approves

De los mejores vídeos que he visto en mi vida.

Le echaron de la cancha hace 12 años, cuando bailaba animando a Kevin Garnett. Ahora el ídolo de Minessota ha vuelto, pero su fan número 1 es ya un hombre hecho y derecho, viendo el partido con sus divertidos y felices hijos....




Aceite de perro

Me llamo Boffer Bings. Nací de padres honestos en uno de los más humildes caminos de la vida: mi padre era fabricante de aceite de perro y mí madre poseía un pequeño estudio, a la sombra de la iglesia del pueblo, donde se ocupaba de los no deseados. En la infancia me inculcaron hábitos industriosos; no solamente ayudaba a mi padre a procurar perros para sus cubas, sino que con frecuencia era empleado por mi madre para eliminar los restos de su trabajo en el estudio. Para cumplir este deber necesitaba a veces toda mi natural inteligencia, porque todos los agentes de ley de los alrededores se oponían al negocio de mi madre. No eran elegidos con el mandato de oposición, ni el asunto había sido debatido nunca políticamente: simplemente era así. La ocupación de mi padre -hacer aceite de perro- era naturalmente menos impopular, aunque los dueños de perros desaparecidos lo miraban a veces con sospechas que se reflejaban, hasta cierto punto, en mí. Mi padre tenía, como socios silenciosos, a dos de los médicos del pueblo, que rara vez escribían una receta sin agregar lo que les gustaba designar Lata de Óleo. Es realmente la medicina más valiosa que se conoce; pero la mayoría de las personas es reacia a realizar sacrificios personales para los que sufren, y era evidente que muchos de los perros más gordos del pueblo tenían prohibido jugar conmigo, hecho que afligió mi joven sensibilidad y en una ocasión estuvo a punto de hacer de mí un pirata.

A veces, al evocar aquellos días, no puedo sino lamentar que, al conducir indirectamente a mis queridos padres a su muerte, fui el autor de desgracias que afectaron profundamente mi futuro.
Una noche, al pasar por la fábrica de aceite de mi padre con el cuerpo de un niño rumbo al estudio de mi madre, vi a un policía que parecía vigilar atentamente mis movimientos. Joven como era, yo había aprendido que los actos de un policía, cualquiera sea su carácter aparente, son provocados por los motivos más reprensibles, y lo eludí metiéndome en la aceitería por una puerta lateral casualmente entreabierta. Cerré en seguida y quedé a solas con mi muerto. Mi padre ya se había retirado. La única luz del lugar venía de la hornalla, que ardía con un rojo rico y profundo bajo uno de los calderos, arrojando rubicundos reflejos sobre las paredes. Dentro del caldero el aceite giraba todavía en indolente ebullición y empujaba ocasionalmente a la superficie un trozo de perro. Me senté a esperar que el policía se fuera, el cuerpo desnudo del niño en mis rodillas, y le acaricié tiernamente el pelo corto y sedoso. ¡Ah, qué guapo era! Ya a esa temprana edad me gustaban apasionadamente los niños, y mientras miraba al querubín, casi deseaba en mi corazón que la pequeña herida roja de su pecho -la obra de mi querida madre- no hubiese sido mortal.
Era mi costumbre arrojar los niños al río que la naturaleza había provisto sabiamente para ese fin, pero esa noche no me atreví a salir de la aceitería por temor al agente. "Después de todo", me dije, "no puede importar mucho que lo ponga en el caldero. Mi padre nunca distinguiría sus huesos de los de un cachorro, y las pocas muertes que pudiera causar el reemplazo de la incomparable Lata de Óleo por otra especie de aceite no tendrán mayor incidencia en una población que crece tan rápidamente". En resumen, di el primer paso en el crimen y atraje sobre mí indecibles penurias arrojando el niño al caldero.
Al día siguiente, un poco para mi sorpresa, mi padre, frotándose las manos con satisfacción, nos informó a mí y a mi madre que había obtenido un aceite de una calidad nunca vista por los médicos a quienes había llevado muestras. Agregó que no tenía conocimiento de cómo se había logrado ese resultado: los perros habían sido tratados en forma absolutamente usual, y eran de razas ordinarias. Consideré mi obligación explicarlo, y lo hice, aunque mi lengua se habría paralizado si hubiera previsto las consecuencias. Lamentando su antigua ignorancia sobre las ventaja de una fusión de sus industrias, mis padres tomaron de inmediato medidas para reparar el error. Mi madre trasladó su estudio a un ala del edificio de la fábrica y cesaron mis deberes en relación con sus negocios: ya no me necesitaban para eliminar los cuerpos de los pequeños superfluos, ni había por qué conducir perros a su destino: mi padre los desechó por completo, aunque conservaron un lugar destacado en el nombre del aceite. Tan bruscamente impulsado al ocio, se podría haber esperado naturalmente que me volviera ocioso y disoluto, pero no fue así. La sagrada influencia de mi querida madre siempre me protegió de las tentaciones que acechan a la juventud, y mi padre era diácono de la iglesia. ¡Ay, que personas tan estimables llegaran por mi culpa a tan desgraciado fin!
Al encontrar un doble provecho para su negocio, mi madre se dedicó a él con renovada asiduidad. No se limitó a suprimir a pedido niños inoportunos: salía a las calles y a los caminos a recoger niños más crecidos y hasta aquellos adultos que podía atraer a la aceitería. Mi padre, enamorado también de la calidad superior del producto, llenaba sus cubas con celo y diligencia. En pocas palabras, la conversión de sus vecinos en aceite de perro llegó a convertirse en la única pasión de sus vidas. Una ambición absorbente y arrolladora se apoderó de sus almas y reemplazó en parte la esperanza en el Cielo que también los inspiraba.
Tan emprendedores eran ahora, que se realizó una asamblea pública en la que se aprobaron resoluciones que los censuraban severamente. Su presidente manifestó que todo nuevo ataque contra la población sería enfrentado con espíritu hostil. Mis pobres padres salieron de la reunión desanimados, con el corazón destrozado y creo que no del todo cuerdos. De cualquier manera, consideré prudente no ir con ellos a la aceitería esa noche y me fui a dormir al establo.
A eso de la medianoche, algún impulso misterioso me hizo levantar y atisbar por una ventana de la habitación del horno, donde sabía que mi padre pasaba la noche. El fuego ardía tan vivamente como si se esperara una abundante cosecha para mañana. Uno de los enormes calderos burbujeaba lentamente, con un misterioso aire contenido, como tomándose su tiempo para dejar suelta toda su energía. Mi padre no estaba acostado: se había levantado en ropas de dormir y estaba haciendo un nudo en una fuerte soga. Por las miradas que echaba a la puerta del dormitorio de mi madre, deduje con sobrado acierto sus propósitos. Inmóvil y sin habla por el terror, nada pude hacer para evitar o advertir. De pronto se abrió la puerta del cuarto de mi madre, silenciosamente, y los dos, aparentemente sorprendidos, se enfrentaron. También ella estaba en ropas de noche, y tenía en la mano derecha la herramienta de su oficio, una aguja de hoja alargada.
Tampoco ella había sido capaz de negarse el último lucro que le permitían la poca amistosa actitud de los vecinos y mi ausencia. Por un instante se miraron con furia a los ojos y luego saltaron juntos con ira indescriptible. Luchaban alrededor de la habitación, maldiciendo el hombre, la mujer chillando, ambos peleando como demonios, ella para herirlo con la aguja, él para ahorcarla con sus grandes manos desnudas. No sé cuánto tiempo tuve la desgracia de observar ese desagradable ejemplo de infelicidad doméstica, pero por fin, después de un forcejeo particularmente vigoroso, los combatientes se separaron repentinamente.
El pecho de mi padre y el arma de mi madre mostraban pruebas de contacto. Por un momento se contemplaron con hostilidad, luego, mi pobre padre, malherido, sintiendo la mano de la muerte, avanzó, tomó a mi querida madre en los brazos desdeñando su resistencia, la arrastró junto al caldero hirviente, reunió todas sus últimas energías ¡y saltó adentro con ella! En un instante ambos desaparecieron, sumando su aceite al de la comisión de ciudadanos que había traído el día anterior la invitación para la asamblea pública.
Convencido de que estos infortunados acontecimientos me cerraban todas las vías hacia una carrera honorable en ese pueblo, me trasladé a la famosa ciudad de Otumwee, donde se han escrito estas memorias, con el corazón lleno de remordimiento por el acto de insensatez que provocó un desastre comercial tan terrible.

Aceite de perro de Ambrose Bierce


Pupi Poisson - Putón verbenero

Sobre el Hawthorn Hawks vs Richmond Tigers de la AFL



Que partidazo...!!!

Que intensidad en todos y cada uno de sus minutos, por todos y cada uno de los jugadores.

De los que hacen afición...!!





Se enfrentan los defensores del título, unos Hawks que pese a que este año parecen mas flojetes, y los Dockers de Freemantle tienen pinta de líder solido que puede ser campeón, no han de ser olvidados de cara a la victoria final, frente a uno de esos tres o cuatro equipos ( Sidney, los Eagles, los Bulldogs...) que van tras el líder con pinta de poder ganar a cualquiera y, por qué no, ganar el campeonato, los Tigres de Richmond que juegan verdaderamente bien, duros atrás y con velocidad y calidad delante.

Unos Hawks fallones en las entregas de mano, y en pases de pie demasiado arriesgados,no por ello poco resolutivos ojo.... contra un equipo rapidísimo y decidido en los placajes y contraataques...que es lo que ha podido significar para el espectador....puro espectáculo...!!




Si te gusta el futbol australiano, no te lo puedes perder.

Si no conoces este deporte, este es un partido de los de buscar para conocerlo.

Jugones...!!!




Robbie Madison surfeando grandes olas en Tahiti, con su moto...Pipe Dream...!!

sábado, agosto 01, 2015

Minions - Soundtrack Official Full


Con Aerosmith, Smashing Pumpkins, The Doors, Owl City, Swingin’ Utters, Madness, The Dillinger Escape Plan, KC & The Sunshine Band, Rick Springfield, The Spencer Davis Group , The Kinks , The Who, Jimi Hendrix....además de la música de Heitor Pereira y las canciones de los propios Minions claro..._!!

 

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