domingo, abril 11, 2021

Contrapaso

En cualquier afición que tengas, cultural, deportiva, artística, social, científica, del tipo que séa, hay momentos que sientes especiales, porque ha sucedido algo diferente, porque has vivido algo mágico, logrado algo mejor de lo habitual, o leído un cómic tan, tan, tan bueno, como es Contrapaso de Teresa Valero.

Hay veces en la vida, que me gustaría acercarme a la habilidad, al dominio, al genio que pueden ser, o fueron, en lo suyo algunas personas, en disciplinas variadas, ya séan culturales, deportivas, artísticas, sociales o científicas por ejemplo. Esta claro que no es mi caso, no tengo el rigor, la capacidad de trabajo o de sacrificio por ejemplo. Y por encima de todo no tengo el talento, la capacidad de crear, viñeta tras viñeta, página tras página, que demuestra una y otra vez Teresa Valero en su Contrapaso.

Porque esta obra en lo puramente visual es una delicia, una joya, que sólo ha podido ser trabajada desde el cuidadoso cariño del artista dedicado, decidido, a llegar en todo momento a la perfección en lo suyo, sin levantar la cabeza, trabajando duro para lograr su meta.

Podría extenderme horas, con multitud de viñetas, repletas de color, de personajes en diferentes planos realizando diferentes acciones, de tamaños y enfoques diversos, en ubicaciones reales clavadas, moviéndose veloces cual dibujo animado clásico, viñetas eisnerianas, grupos estáticos en cuadro, o mostrando humanidad en su expresividad. Soberbio.

Y ahora vamos con lo que se nos cuenta en estas maravillosas páginas. Hace años me gustó Curisosity Shop, obra de la que Contrapaso algo tiene, mucho más de lo que parece a primera vista, y que hubiese seguido leyendo, si se hubiese seguido publicando con normalidad. No entró tanto Brujeando, obviamente no es para mí, y además con mi chavalería no cuajó.

Con respecto a estas dos obras anteriores, Contrapaso juega en otra liga. Más allá del paso adelante como dibujante, el peliculón absoluto largo o miniserie que nos metemos gustosamente sin soltar el álbum es, en cuanto a guión, como mínimo, igual de soberbio que en lo artístico. Memorable trabajo de nuevo de la autora madrileña.

Historia, memoria histórica que gusta decir ahora, cercana, dolorosamente cercana, de la que nunca se pudo, (ni se puede hoy en parte), hablar con total libertad. De la que hay que hablar por lo tanto. 

Potente historia que nos llega disfrazada de thriller moderno a la vez que serie negra clásica, con asesinatos, romances, secretos, familias, policías y periodistas, sobre todo ellos, de los de gastar suela, al frente de todo. Una pareja de esas que sabes están destinados a ir de la mano, si es que dejan enfrentarse. 

Lejos de una propuesta documental o más poética como pueden traer otras obras, que son otro tipo de lectura interesante aunque pelín más aburrida, o de un acercamiento bélico, que son muy buenas aunque por número de publicaciones está mucho más visto, Teresa Valero innova, y nos lleva al barro, a la basura, a las trastiendas, a lo sucio. La autora nos lleva a las calles, dónde tiene tiempo hasta para homenajear al más grande de la memoria histórica comiquera de los barrios madrileños. De nuevo soberbio.

Nos lleva libreta en mano, a ser investigadores, partícipes de una investigación, que bebe de hechos reales, plena de reciente actualidad. Investigación en la que, poco a poco, hilvanando con personajes y momentos históricos que fueron o existieron," o casi", nos muestran miserias, delitos, tragedias, horribles sucesos que hubo en aquellos tiempos de terrible vida bajo el yugo de la criminal Dictadura de Franco. Hechos despreciables de los que fueron partícipes, supuestos seres humanos, en muchos niveles de poder, hasta lo más alto. Me repito, soberbio. 

Y ya está, me he desahogado. Sólo me queda una pregunta, qué es una Obra Maestra...??

PD: Encima nos siembra para el siguiente álbum. Ganas. 

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